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Duro de vencer
Por Alejandro Envila Fisher
Jorge Kahwagi pertenece a una nueva generación de dirigentes partidistas. Desde Nueva Alianza, su estrategia es convencer
de que su proyecto sí cambiará a México.
De cara a las elecciones intermedias del próximo 5 de julio, en un escenario que promete nuevos posicionamientos para las fuerzas políticas emergentes, como el Partido Nueva Alianza (Panal), su dirigente nacional, Jorge Kahwagi Macari, revela los entretelones de su bastión político, mide las posibilidades que tiene su proyecto electoral ante una ciudadanía decepcionada por entregarle su voto a los blanquiazules, tricolores y amarillos.
Kahwagi no niega sus alianzas, por muy comprometedoras que parezcan; su olfato político le indica que en ciertos escenarios son más que necesarias, pero también reconoce cuándo su partido debe ir solo, sin más acompañante que sus idearios y sus propuestas para legislar, gobernar y transformar a México.
El joven dirigente tiene sobrada experiencia no sólo en el ring, sino especialmente en la lucha parlamentaria. Quizá como pocos se ha “fajado” en el “encordado” de San Lázaro para proponer 169 iniciativa de ley y obtener la aprobación en 26 de ellas. Quien vive en carne propia los “golpes bajos” de la práctica legislativa sabe que esa cifra no cualquiera la consigue, a no ser que corra en sus venas “sangre de campeón”, aguante un “gancho al hígado” y no se achique ante las ideas y los puños de sus rivales. Fuera de los espacios legislativos, Kahwagi se da tiempo para alentar a las nuevas generaciones en la práctica de un deporte donde, igual que en la política, la estrategia es lo que más cuenta.
Además, Jorge Kahwagi y Nueva Alianza han dado un gran “campanazo” con el programa de los Becatones, una opción para cientos de niños y jóvenes que quieren iniciar o concluir sus estudios. Se trata de un proyecto educativo exitoso que desde “el primer asalto” propinó un “knock out” a la falta de oportunidades educativas.
Como buen boxeador, Kahwagi sabe respetar las indicaciones y decisiones del réferi, lo mismo en el cuadrilátero que en la contienda electoral. Por eso no se mete en problemas con el árbitro del Instituto Federal Electoral (IFE). Deja que haga su trabajo y aplique la cuenta de protección cuando alguno de sus adversarios está en la lona. Él sabe hacer lo suyo frente al rival que se le ponga enfrente. Todo es cuestión de planear la pelea, la contienda comicial, la lucha partidista.
He aquí algunos rounds de sombra con el político, el dirigente nacional del Panal, el hombre de la polémica, el ser humano.
DURO CONTRA EL ABSTENCIONISMO
Para Jorge Kahwagi, los comicios del próximo 5 de julio van a ser muy competidos, pero lo más importante es que el triunfo sea resultado de las propuestas, del trabajo que todos los partidos políticos hayan realizado para que la ciudadanía acuda a las urnas, porque lo peor que puede pasar en un país es que gane el abstencionismo, que se imponga el desgano hacia la política por parte de los electores.
Agrega que es necesario que la ciudadanía se dé cuenta que existen políticos que están haciendo cosas de calidad por México, que aportan ideas y que de verdad dedican su vida para cambiar al país. “Pero eso lo tenemos que transmitir, es un gran reto después de tantos años de desencanto, de tantos años de promesas no cumplidas”, asegura.
Sobre la crisis económica y la inseguridad, opina que son temas que pegan a todos los niveles, que lastiman, que llegan. No obstante, considera que eso que ocurre no es una situación normal, que nadie debe acostumbrarse y que sí es posible cambiar.
“La mejor manera de cambiarlo es por medio de las urnas, fortaleciendo las instituciones castigando a los que no cumplan la ley, luchando contra la impunidad y la corrupción”, puntualiza.
PARTIDO DE LIBERTADES
Por cierto, el proceso electoral 2008-2009 se juega con nuevas leyes y distintas reglas. Es una especie de prueba de ácido para todos los partidos políticos y, por supuesto, para Nueva Alianza y la forma de hacer campaña.
Al respecto, Kahwagi comenta que hay cuestiones de la ley que son positivas, pero “nosotros somos un partido de libertad, creemos en las libertades, defendemos las libertades y en esta ley, que nosotros además impugnamos ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, creemos que se están coartando las libertades de expresión de los partidos, de los ciudadanos, de las instituciones. Pensamos que eso es algo grave que se podría considerar, que estamos pagando el costo que se hagan leyes sobre las rodillas basadas en revanchismos y en modos de algunos actores políticos, creo que tenemos que ser muy cuerdos. Debemos tener mucho cuidado para que sigamos avanzando y para que nuestra democracia sea cada vez más fuerte”
No obstante, el dirigente nacional del Panal sabe que no se pueden hacer modificaciones a una ley en pleno proceso electoral. Sería algo imposible, pero pasando la contienda comicial impulsarán una nueva reforma electoral, ya que es importante cambiar lo que sea necesario. Y es algo que la ciudadanía aprecia y valora la dinámica de los ajustes que se requieran para ir avanzando en la democracia y no ir hacia atrás.
Kahawagi reitera que lo más grave de la actual ley electoral es que coarta la libertad de expresión, cuando México es un país en el cual se lucha porque todas las voces se escuchen, donde la gente ha dado su vida y su tiempo para hacerse escuchar, y es algo que el país no puede echar atrás. Por el contrario, “estamos haciendo un país cada vez menos libre y no se están solucionando los problemas de raíz”.
RESPETAR AL RÉFERI
El dirigente sabe que en cualquier tipo de contienda, en especial la electoral, hay que respetar las decisiones arbitrales, disciplinarse, aceptar las reglas del juego para evitar el caos, el descrédito institucional.
Por eso afirma que en México se deben fortalecer a las instituciones, en particular al IFE para que realice una buena labor entre los contendientes a un cargo de elección popular, porque si se debilita a la autoridad electoral, como algunos pretenden hacerlo, la credibilidad se va por los suelos y ahí se termina la pelea. De ahí que lo mejor sea, en palabras del dirigente partidista, confiar en el árbitro comicial y ajustarse a las reglas.
En estos tiempos por conquistar el voto ciudadano se habla una y otra vez del papel que pueda jugar el Panal con el PAN y el PRI.
ALIANZAS
Sobre el tema, Kahwagi señala que no se puede dar un cheque en blanco a México, que no es lo mismo hablar de un estado como Tamaulipas o Sonora, que de todo el país. Por eso, al pensar en la táctica y estrategia, Nueva Alianza establece acuerdos por proyecto, no apuesta por una unión corporativa, sino más bien considera si Acción Nacional o el Revolucionario Institucional presentan a los candidatos idóneos para ocupar los cargos de elección popular, si sus plataformas ideológicas coinciden y se enriquecen unas con otras para luego ir juntos a fin de que se conviertan, por voluntad popular, en servidores públicos en el municipio, el estado o en cierto distrito. Si esas condiciones se cumplen, asegura Kahwagi, “ahí estaremos”.
Y esa expresión “ahí estaremos”, se verá en San Luis Potosí en alianza con el PAN; en Sonora, Colima, Campeche, y quizás Querétaro, habrá mancuerna con el PRI, mientras que en Nuevo León, el Panal irá solo, lo mismo que en el terreno federal para buscar curules en la Cámara de Diputados.
DEVOLVER LA CONFIANZA
Kahwagi mira el cielo que se asoma por la ventana, hace un breve silencio y se suelta otra vez ante la grabadora. Dice que Nueva Alianza ha ido creciendo, que cuenta con tres millones de simpatizantes, que tiene gobernadores, presidentes municipales y regidores. Se trata de una fuerza política que tiene presencia en 10 estados de la República y es el segundo partido en dos estados, resultado de un trabajo intenso, cotidiano, de cara a la ciudadanía.
“Lo importante es tener muy claro qué es un partido político; un partido no es una fábrica de hacer votos y de conseguir posiciones. Por supuesto que, es necesario buscar espacios, pero, ¿para qué?, lo trascendente es que nuestros legisladores sean las personas que realmente estén produciendo iniciativas para que se concreten leyes que le sirvan a México, que nuestros alcaldes gobiernen para la gente, que se refleje en el bienestar para la ciudadanía. En eso hemos estado muy pegados para que el compromiso de la gente que nosotros hemos impulsado no acabe el día de la elección, sino que ahí empiece. El compromiso empieza ahí, si la gente le dio su confianza, ahí es cuando el servidor público tiene que devolver esa confianza”, subraya el dirigente.
OPOSICIÓN RESPONSABLE
Sobre la relación con el Gobierno Federal, Jorge Kahwagi asegura que el Panal es una institución política de oposición responsable, positiva, que apuesta a que le vaya bien al Presidente, “porque si apostamos que le vaya mal al mandatario es apostar que le vaya mal a México. Nosotros tenemos una relación de respeto, una relación en que no dudamos en señalar cuando algo creemos que no se está haciendo correctamente, pero nos consideramos una oposición responsable.
En cambio, la relación con el PAN, dice, es diferente, tienen coincidencias en muy poco aspectos, pero donde se puede se tejen alianzas, pero unas cuantas.
En cuanto a la crisis económica que vive el país, el dirigente opina que es un tema ambiguo, difícil de responder en plena debacle financiera, ya que pocos se pueden oponer a que, por ejemplo, se dé un rescate bancario, porque de no hacerlo repercutiría en el país.
Afirma que hoy en día se debe establecer cuánto tiempo va a estar en manos de Estados Unidos salir de esta crisis, pero oponerse podría ser una actitud irresponsable.
Acerca del Ejército mexicano y su lucha en las calles contra la delincuencia organizada, Kahwagi estima que no se debe dar un paso atrás ni cerrar los ojos a la gran problemática que plantea la inseguridad, el narcotráfico, las instituciones sobornadas que no permiten la paz social. Esta lucha, prosigue el dirigente, es para que los mexicanos vivan con tranquilidad. “Los hombres, las mujeres y los niños, somos muchos los que queremos vivir en paz, más que los malandrines que están arrebatando esa tranquilidad a nuestro país. El Ejército es una medida que se tenía que tomar, realmente nos estamos enfrentando a un monstruo que aún no sabemos cuántas cabezas tiene, no sabemos cuántos tentáculos tiene, ni hasta dónde va a llegar, el Ejército en la calle sí. Es un país que le ha faltado estrategia, pero tenemos que darle la batalla y esto seguro que lo vamos a lograr”, reflexiona.
GRANDES PROBLEMAS
Kahwagi y Nueva Alianza están en todos los temas. Saben de los grandes asuntos nacionales. Ninguno de importancia en la vida pública del país pasa desapercibido. Todo está en cómo analizarlo y las estrategias para sacar adelante a México.
Sobre la ubicación de la nueva refinería petrolera, el dirigente enfatiza que se trata de decisiones de carácter técnico y no de un debate político entre gobernadores, sino de especialistas en la materia. “Lo demás me parece una tomada de pelo a la ciudadanía, si este tipo de decisiones se hacen con un criterio político, se están equivocando, lo tienen que hacer con un acuerdo técnico”.
También comenta sobre el controvertido caso de la ciudadana francesa, Florence Cassez. De entrada, el político piensa que es una irresponsabilidad del gobierno de Nicolás Sarkozy al equiparar este caso con temas de verdadera trascendencia para México y Francia. Estima que no se debe ceder ante las presiones del extranjero, ya que el delito se cometió aquí y es un caso juzgado por los tribunales mexicanos. Agrega que con tratados como el de Estrasburgo, Cassez podría regresar a su país de origen y que las autoridades galas modifiquen la condena o la indulten. “Entonces habría una ley para los mexicanos y otra para los extranjeros. No estamos peleando porque las leyes sean iguales para todos. A mí me parece una tomada de pelo absurda, me parece que una secuestradora tiene que recibir todo el peso de la ley”.
MARCAr DISTANCIAS
Más adelante, el dirigente partidista comenta la situación de Nueva Alianza en el Distrito Federal. Señala que cuenta con cuatro legisladores locales, que han impulsado varias leyes que favorecen a la ciudadanía, la ley antitabaco, la ley que impide que se utilicen bolsas de plástico en los supermercados, entre otras.
Afirma que sus propuestas poco tienen que ver con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), ya que esta fuerza política dejo de ser “ecologista” desde hace tiempo. Incluso, en Europa, los partidos de ese perfil desconocieron al PVEM, ya no pertenece a los partidos ecologistas, “nada más tienen el nombre de Verde”, comenta Kahwagi con cierta ironía, “pero a lo que se han dedicado es a rentar su franquicia, y es lamentable que esos partidos se digan “emergentes”.
“Yo digo que hay que hacer una diferencia, porque Nueva Alianza sí es un partido emergente que lleva tres años y vamos creciendo, mientras que un partido enano, como el partido Verde, que lleva 18 años, no creció. Es lamentable porque yo fui parte de ese partido y porque precisamente no compartí la manera en que se manejaba la dirigencia de Emilio González, el Niño verde, pues de repente salía en un video pidiendo sobornos de dos a tres millones de dólares. Eso no es la política, no es a lo que yo me quiero dedicar. Si estoy en la política es porque quiero ayudar a México”, puntualiza Kahwagi.
En cuanto a su permanencia en la política, el dirigente piensa que es una cuestión difícil de decidir Lo más importante, según él, es cumplir con el alma, con todo lo que pueda dar a cabalidad en el puesto en el que se encuentra, lo mismo cuando fue un diputado federal de los que más presentó iniciativas y que más leyes aprobadas conquistó.
Sobre su relación con la maestra Elba Esther Gordillo, confiesa que la respeta como a muchos otros actores políticos, ya que es una dirigente que merece todo su respeto y con quien en ocasiones establece comunicación para ponerse de acuerdo sobre aspectos en los que a veces no tienen los mismos puntos de vista. “Y eso es parte de lo que enriquece la relación que tengo con ella y como con muchos otros personajes políticos”, afirma.
A la pregunta de que si va a ser candidato en las próximas elecciones, Kahwagi revela que por el momento no lo sabe, ya que está concentrado en la presidencia del Panal para tener un liderazgo sólido, que la institución política llegue a buen puerto, las propuestas se hagan realidad y que en verdad se esté apoyando a México.
LOS BECATONES
Un proyecto de gran impacto entre las nuevas generaciones es, sin duda, los Becatones, donde el Partido Nueva Alianza ha reunido voluntades con las instituciones privadas de educación básica, media y superior para que los niños y jóvenes de todo el país, que no tengan acceso a la escuela, reciban becas.
“Hemos conseguido que se den 67 mil becas con un equivalente a más de dos millones de pesos. Logramos el apoyo de instituciones privadas con las que negociamos para que concedan becas, y de esta manera, cambiemos la vida a 76 mil familias, lo que se traduce en más de dos mil 500 millones de pesos”.
Lo anterior significa que buscando las alianzas adecuadas y uniendo la voluntad de muchos, se pueden lograr cambios sustanciales en México.
Entre las instituciones que apoyan los Becatones se encuentran, desde luego, las universidades Iberoamericana y Anáhuac, así como la Universidad de Harvard.
Kahwagi dice que hay becas para todos los niveles, para todos los bolsillos, porque no todas son al 100 por ciento; hay becas al 80 por ciento, al 70, al 60, y la verdad es que es muy conmovedor, a mí me emociona mucho que se pueda cambiar la vida a la gente con voluntad”.
Opina que las becas, hasta ahora y pese a los esfuerzos, no son suficientes. Esto quiere decir que el sistema educativo en México está agotado, “necesitamos no una reforma educativa, necesitamos una revolución educativa, porque es la única manera en que México podrá salir adelante”, destaca.
Agrega que en esa revolución educativa la educación pública también tiene un espacio que se debe fortalecer y apostar por una calidad de alto nivel.
Sobre el programa de transporte escolar obligatorio en la capital del país, el dirigente señala que una vez más se busca vulnerar la libertad de las personas, ya que se obliga al muchacho a inscribirse en ese programa, cuando probablemente al papá le quede de camino al trabajo para dejarlo en la institución educativa.
“Esto tenemos que abordarlo desde la perspectiva de dinero, también cuesta (mil 800 pesos el transporte), mucha gente no tiene para pagar, hay que ser concientes y quien pueda pues que se junten tres o cuatros niños en un coche; el que tenga posibilidades económicas y le convenga, que se inscriba”.
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