Revista Cambio
  • Menú Navegación Menú Navegación
  • Suscribirse Suscribirse
  • Búsqueda
    Buscar
    Cerrar menú
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • Búsqueda
    Buscar
    Cerrar
  • Menú
  • Capital Coahuila
  • Capital Hidalgo
  • Capital Jalisco
  • Capital Morelos
  • Capital Oaxaca
  • Capital Puebla
  • Capital Quintana Roo
  • Capital Querétaro
  • Capital Veracruz
  • Capital México
  • Capital Michoacán
  • Capital Mujer
  • Reporte Índigo
  • Estadio Deportes
  • The News
  • Efekto
  • Diario DF
  • Capital Edo. de Méx.
  • Green TV
  • Revista Cambio
Radio Capital
Pirata FM
Capital Máxima
Capital FM
Digital
Prensa
Radio
TV
CerrarCerrar
CONTACTO Revista Cambio SUSCRÍBETE
Facebook Twitter Youtube
Youtube Twitter Facebook
Cerrar
Revista Cambio
Suscríbase a nuestro newsletter y reciba noticas y promociones exclusivas.
Opinión
Opinión

Editorial

POR Elizabeth Palacios Fecha: Hace 4 semanas
Facebook Twitter Whatsapp

La escuela es mucho más que un salón de clases, un patio de juegos o un pupitre. Es ese espacio donde conocimos a los amigos de toda la vida o a esos maestros que tal vez inspiraron incluso nuestra vocación. Tal vez, para muchos fueron sus patios y jardines el escenario de nuestro primer beso, o nuestra primera travesura.

Todos hemos ido a la escuela, no siempre de buena gana; sin embargo, lo cierto es que para todos, ese inevitable proceso de la educación formal nos ha marcado de una u otra manera.

Pero hace tiempo que la escuela como institución pedía a gritos un cambio. Niños y niñas de la generación Z, esos que también son llamados “nativos digitales”, se sienten cada vez menos parte de un modelo antiguo y aburrido como lo es la escuela actualmente.

La semana pasada, iniciaron las primeras pruebas de implementación del Nuevo Modelo Educativo, con el que la Secretaría de Educación Pública pretende subsanar años de atraso y malas prácticas tanto dentro como fuera del aula, que han afectado el desarrollo y desempeño académico de muchas generaciones.

Los retos de la implementación de este cambio, que en el papel suena muy interesante, son muchos. Como sabemos, si hay un sector donde los intereses políticos de unos cuantos han hecho mella es justamente en el educativo.

Por ello, niños, niñas, madres y padres de familia, igual que emprendedores u organizaciones ciudadanas, han decidido que no pueden esperar más. Así, han desarrollado proyectos y modelos disruptivos para brindar alternativas que den a los estudiantes lo que la escuela no les da, o en el caso más extremo, la sustituyan por completo.

En esta edición, el equipo de colaboradores de CAMBIO se dio a la tarea de encontrar historias vinculadas con estas experiencias de disrupción educativa. De esta manera, conocimos a una familia mexiquense que decidió educar a sus hijas en casa, con todas las complicaciones burocráticas que la certificación de dicho conocimiento conlleva.

También, hablamos con emprendedores que han decidido explorar el campo de la tecnología y han creado opciones educativas a fin de que niños y niñas dejen de ser sólo usuarios pasivos y se conviertan en desarrolladores de nuevas soluciones tecnológicas.

Por supuesto, hablamos con especialistas para explicarte los puntos claves del Nuevo Modelo Educativo, y nos adentramos en un análisis de la historia y el conocimiento impartido en los programas de estudio con el propósito de aclarar la ausencia sistemática de las mujeres en el campo del conocimiento y de sus logros en los libros de texto y las aulas.

Por otro lado, en países donde las escuelas tienen menos carencias o incluso tienen fama de ser de alto desempeño, puede que eso no sea suficiente para garantizar un desarrollo profesional pleno a los jóvenes ni un empleo que los aleje de las posturas ideológicas extremas, y lo constatamos con las historias que traemos desde Cuba y Barcelona.

La educación es el pilar del desarrollo de una persona, pero también de una sociedad y de un mejor país y, mientras las escuelas reciban paliativos en lugar de soluciones reales, puede que en el futuro esa institución, tal como la conocemos ahora, no sea más que un recuerdo nostálgico que las futuras generaciones ya no conocerán, simplemente, porque no la necesitarán más.

#Revista Cambio
Comparte Facebook Twitter Whatsapp Comentarios Ver
Comentarios Ver
LO ÚLTIMO
Lo Último

El sindrome del ‘sobrecalificado’ ...

POR Ricardo Chavero Hace 4 díasHace 4 días

Mejor que terapia

POR Revista Cambio *Hace 4 días

Vagina sin fondo

POR Rocío Sánchez Hace 5 díasHace 5 días
Tras bambalinas

Los calzones de Del Toro

POR Rogelio Segoviano *Hace 5 días
Tras bambalinas

Doña Urraca 
y el Santo Grial

POR Rogelio Segoviano Hace 2 semanasHace 2 semanas

Pezones masculinos

POR Rocío Sánchez Hace 2 semanasHace 2 semanas
LEYENDAS SEXUALES
Leyendas Sexuales

Consentida del profesor

POR Rocío Sánchez *Hace 4 semanas
Revista Cambio
Facebook Twitter Instagram Capital Media Digital