Revista Cambio
  • Menú Navegación Menú Navegación
  • Suscribirse Suscribirse
  • Búsqueda
    Buscar
    Cerrar menú
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • Búsqueda
    Buscar
    Cerrar
  • Menú
  • Capital Coahuila
  • Capital Hidalgo
  • Capital Jalisco
  • Capital Morelos
  • Capital Oaxaca
  • Capital Puebla
  • Capital Quintana Roo
  • Capital Querétaro
  • Capital Veracruz
  • Capital México
  • Capital Michoacán
  • Capital Mujer
  • Reporte Índigo
  • Estadio Deportes
  • The News
  • Efekto
  • Diario DF
  • Capital Edo. de Méx.
  • Green TV
  • Revista Cambio
Radio Capital
Pirata FM
Capital Máxima
Capital FM
Digital
Prensa
Radio
TV
CerrarCerrar
CONTACTO Revista Cambio SUSCRÍBETE
Facebook Twitter Youtube
Youtube Twitter Facebook
Cerrar
Revista Cambio
Suscríbase a nuestro newsletter y reciba noticas y promociones exclusivas.
Opinión
Opinión
Rocio
Leyendas Sexuales

Fuera testículos

POR Rocío Sánchez Fecha: Hace 1 mes
Facebook Twitter Whatsapp

Lo siento, no me hace nada de gracia que los hombres se retuerzan con sólo mencionar procedimientos médicos seguidos de la palabra “testículos”. ¿Será que las mujeres no somos tan exageradas o que no valoramos tanto ninguna parte de nuestro cuerpo como lo hacen ellos? El caso es que los muchachos no quieren siquiera imaginar algún instrumental quirúrgico cerca de sus gónadas.

Debí decir “algunos” muchachos, pues existen otros que sienten un profundo deseo de deshacerse de sus testículos. Y no me refiero a un hombre que en realidad se siente mujer y por eso quiere suprimir los genitales con los que nació. No. Me refiero a hombres que desean ser eunucos, es decir, personas que nacieron con genitales masculinos pero que al perderlos (total o parcialmente) sienten que ya forman parte de un género distinto.

No se sabe exactamente la motivación, sin embargo, se ha observado que cuando un hombre se somete voluntariamente a la extirpación de esas gónadas no necesariamente está “loco”. Así lo documentaron los doctores Maria Hermann y Andreas Thorstenson, del Hospital de la Universidad de Karolinska, Suecia, en su artículo “Un raro caso de disforia de género de hombre a eunuco”, publicado en la revista científica Sexual Medicine (diciembre de 2015).

La disforia de género se considera, hasta hoy, un trastorno psiquiátrico. Se refiere a cuando alguien no está conforme con el género que se le ha asignado (como sucede con las personas transexuales). En este caso, los médicos aplicaron el concepto para definir a un varón que no se sentía bien como tal, pero no deseaba cambiar a mujer, sino que quería ser eunuco.

Este hombre de 40 años, saludable, heterosexual, sin historial de abuso sexual y dedicado a la academia, llegó al hospital con anormalidades en sus testículos, dolor severo en el escroto, disfunción eréctil y baja producción de semen. Al examinarlo, encontraron numerosos bultos en ambos testículos. Sospecharon que padecía cáncer; le hicieron estudios de sangre, ultrasonidos y biopsias, mas no encontraron signos de esa enfermedad.

Finalmente, el hombre dijo que se había estado inyectando alcohol en los testículos con la esperanza de que se dañaran tanto que un médico los removiera. Dijo también que, si no lo conseguía, estaba preparado para quitarlos él mismo. Ante este panorama, fue referido a una evaluación psiquiátrica. Mientras llegaba el día de la evaluación, el médico lo convenció de que investigaría si era legal remover gónadas sanas; el paciente aceptó esperar la respuesta.

El hombre fue declarado psiquiátricamente sano, pero no pudo esperar a que su médico le dijera si podía operarlo y lo hizo él mismo en su casa, con anestesia local. Llegó al hospital con un sangrado importante. Una vez controlada la emergencia, aun al día siguiente volvió a ser declarado mentalmente sano. Después se le ha suministrado testosterona mediante un gel cutáneo y ha acudido puntualmente a sus citas de revisión.

Los médicos quedaron llenos de preguntas sobre cómo debían proceder ante casos semejantes, donde una persona sana siente la necesidad de que remuevan órganos o miembros, también sanos, de su cuerpo. ¿Acaso no tienen estas personas el derecho a una atención médica profesional, en lugar de meterse cuchillo en el baño de su casa? Lo importante, dicen los investigadores, es alertar a sus colegas de que pueden toparse con estos hombres que requieren de un manejo especial. Y se preguntan: ¿dónde está hoy el límite de lo que alguien puede hacer con su propio cuerpo y lo que no? 

Periodista especializada en salud sexual.

#opinión#sexualidad#Terapia Sexual#Testículos
Comparte Facebook Twitter Whatsapp Comentarios Ver
Comentarios Ver
LO ÚLTIMO
Lo Último

El sindrome del ‘sobrecalificado’ ...

POR Ricardo Chavero Hace 2 díasHace 2 días

Mejor que terapia

POR Revista Cambio *Hace 2 días

Vagina sin fondo

POR Rocío Sánchez Hace 3 díasHace 3 días
Tras bambalinas

Los calzones de Del Toro

POR Rogelio Segoviano *Hace 3 días
Tras bambalinas

Doña Urraca 
y el Santo Grial

POR Rogelio Segoviano Hace 1 semanaHace 1 semana

Pezones masculinos

POR Rocío Sánchez Hace 1 semanaHace 1 semana
LEYENDAS SEXUALES
Leyendas Sexuales

Consentida del profesor

POR Rocío Sánchez *Hace 3 semanas
Revista Cambio
Facebook Twitter Instagram Capital Media Digital