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Opinión
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CAMINO EMPRENDEDOR (Marc Segura)

Los retos del crowdfunding

Antes, para crear una empresa solo había tres caminos: invertir todos los ahorros o vender el coche, pedirle dinero a una tía rica o ir al banco por un crédito. Hoy, gracias al crowdfunding, muchos proyectos logran desarrollarse

POR Marc Segura Fecha: Hace 1 year
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En julio, Unilever dio a conocer la adquisición de Dollar Shave Club, una empresa de membresías de rastrillos y productos para afeitar, con un modelo de negocio disruptivo: desde un dólar al mes, cualquiera podía tener rastrillos de buena calidad en la puerta de su casa.

Sí, Michael Dubin y Mark Levin pusieron a temblar a Unilever y P&G, los gigantes que dominaron el mercado por tantos años.

Lo importante aquí no es contar cómo Dollar Shave Club transformó una industria, ni por qué Unilever pagó 1 000 millones de dólares por esa compañía, sino cómo se financió en su etapa inicial.

A través de Kickstarter  –una plataforma de fondeo colectivo en la que cualquiera puede apoyar proyectos creativos o de negocio, a partir de cantidades mínimas–, Dollar Shave Club levantó 4 millones de dólares.

¿Por qué importa?  Antes, para crear una empresa solo había tres caminos: invertir todos los ahorros o vender el coche, pedirle dinero a una tía rica o ir al banco por un crédito. Como muchos emprendedores, no tenían ahorros, ni tía rica y estaban en el buró de crédito, guardaban su idea en el cajón y jamás veía la luz.

Hoy, gracias al crowdfunding, muchos proyectos de negocio, pero también culturales, editoriales, sociales y de entretenimiento logran desarrollarse. Existen varios modelos de crowdfunding, pero solo explicaré dos: de recompensas y de inversiones.

La diferencia entre ambos es simple: en el primero tu dinero es igual a una donación o una compra, en el segundo es una inversión por la que puedes recibir rendimientos a largo plazo. En México, gracias al crowdfunding se han fondeado más de 2 000 proyectos mediante plataformas como Fondeadora, Play Business y Crowdfunder.

Tan solo en Play Business, en menos de dos años, se han fondeado 50 proyectos de negocio y transaccionado 50 millones de pesos. Como consecuencia, se generaron cerca de 300 empleos directos.

El crowdfunding ha ayudado a crear empresas, empleos e innovación, y no es algo que deba tomarse a la ligera. Menos aún si se trata de equity crowdfunding, un modelo que democratiza la inversión y el acceso a capital, pero que puede ser riesgoso sin un modelo legal adecuado.

De hecho, la Ley del Mercado de Valores establece que difundir información con fines de promoción, comercialización o publicidad sobre valores, está sujeta a la autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), y de no hacerlo se puede incurrir en un delito cuya pena puede alcanzar hasta 15 años de cárcel.

Algunos contratos permiten que cualquier persona pueda invertir en los proyectos de su interés. Play Business, por ejemplo, opera con un contrato de Asociación en Participación, que da seguridad jurídica y legal a los inversionistas, y también protege a los  emprendedores de plagio por parte de terceros.

Desafortunadamente, ya vimos cómo un “emprendedor” estafó a más de 130 personas al ofrecer acciones de su proyecto, sin un modelo legal ni un contrato que protegiera a los inversionistas.

Sin embargo, más que dejar de confiar en el crowdfunding como una forma eficiente y de bajo costo para tener acceso a capital emprendedor, hay que aprender.

Invertir en emprendedores es de alto riesgo y es imposible garantizar quién va a fracasar y quién no. Lo que sí podemos y debemos hacer como plataformas, sobre todo las de equity crowdfunding, es proteger a los inversionistas. Por ejemplo, investigar a los creadores de los proyectos, exigirles que un porcentaje de la inversión venga de amigos y familiares, y no entregarles el dinero en una exhibición, sino conforme demuestren avances a los inversionistas.

*Abogado especializado en propiedad intelectual, 
emprendimiento y fondos de inversión.

@playbusinessmx

#crowfounding#Fondeadora#fondeo colectivo#Kickstarter
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