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Opinión
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Leyendas Sexuales

Rollizas y sexis

Las pin-up girls se volvieron famosas al protagonizar ilustraciones que circularon, principalmente, entre los soldados estadounidenses que combatían en la Segunda Guerra Mundial.

POR Rocío Sánchez Fecha: Hace 4 meses
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Mi cuerpo ha cambiado y tengo que aceptarlo. Los pantalones ajustados que antes usaba hoy no me dejan respirar (eso, cuando logro subirlos más allá de mis muslos). Hace poco, un amigo me mostró una fotografía de mi adolescencia donde estoy enfundada en una pantiblusa y unos jeans apretados, y comprendí por qué todo el mundo me decía que era muy flaca. ¡Sí que lo era! ¡Parecía una araña patona!

Recuerdo (y lamento) cuántas veces critiqué a esas señoras ya entradas en años y en carnes que me decían: “Yo era igual de flaquita que tú cuando era joven”. No lograba imaginarlas sin toda su adiposidad, pero ahora las entiendo.
No es que hoy sea obesa, pero sí es verdad que mis muslos, mi cintura y mi cadera nunca volverán a tener la circunferencia que tenían en mis veinte. “Y eso está bien”, me repito con cierta constancia, aunque luego voy a las tiendas y al probarme la ropa no se me ve como al maniquí de la entrada.

Así las cosas, como una revelación se me presentó un sencillo ejercicio que hicieron con algunas mujeres que, como yo, sentían que no entraban en los esquemas de belleza actuales (a saber: talla 3, piel blanca, cabello rubio, etcétera). La idea era ver que la belleza, como muchas otras cosas, es relativa según tiempos y espacios, así que las convirtieron en chicas pin-up y documentaron el proceso en un corto video.

Las pin-up girls se volvieron famosas al protagonizar ilustraciones que circularon, principalmente, entre los soldados estadounidenses que combatían en la Segunda Guerra Mundial. Como necesitaban algo de inspiración, los militares se entretenían viendo imágenes de mujeres con ropa corta o trajes de baño que mostraban sus voluminosas piernas, rematadas con tacones altos, y sus escotes profundos.

Al mismo tiempo que surgía aquel modelo de belleza también se resignificaba la mujer como un ser sensual, consciente de su poder erótico y que disfrutaba de él. Los pantalones altos que se entallaban en las caderas, las cinturas ceñidas que a veces dejaban un poco de piel al descubierto y las bocas pintadas de color rojo intenso mostraban a una mujer que se adueñaba de sí misma, que era cada vez más independiente y liberal.

Todos los accesorios de la época estaban enfocados a que las mujeres lucieran sexis y seguramente es por eso que esa moda de los años cuarenta y cincuenta se mantiene con vida. A las mujeres del video las vistieron, maquillaron y peinaron en una tienda que se especializa en accesorios de este estilo. Sus grandes sonrisas, al ver el resultado, son contagiosas; sobre todo es interesante lo que dicen sobre su cambio. Se sienten (¡y se ven!) hermosas y sensuales, y su preocupación por los kilos de más desaparece mientras, incluso, empiezan a adoptar poses sugerentes como las de aquellas ilustraciones de la guerra.

Todo esto me hace pensar que tal vez nos equivocamos de época. Las mujeres con volumen sí podemos ser sexis si encontramos la manera de explotar ese lado. Y de verdad, no importa si una es bella para otros o no; si se siente así, así va a actuar. Entonces, ¿por qué no probar con el estilo pin-up al menos una vez? Quizás para una fiesta o simplemente para un fin de semana de travesuras. Debemos recordar que el atuendo incluye medias (con costura detrás), lo que da un pretexto para usar liguero u otras coqueterías bajo la ropa. Si hace falta inspiración no hay más que buscar a las pin-up contemporáneas que gotean sensualidad: la vedette Dita von Tesse, las cantantes Katie Perry o Mon Laferte y la desaparecida Amy Winehouse.

* Periodista especializada en salud sexual.
@RocioSanchez

#Leyendas sexuales#mujeres#pin-up girls#sexys
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