Revista Cambio

Coahuila, la izquierda se eclipsó

De principio a fin, las campañas electorales en Coahuila no tuvieron variación: prácticamente como arrancaron, concluyen, tanto en la posición de los contendientes respecto a la preferencia ciudadana, como en el discurso de cada uno de los aspirantes.
Desde el inicio de la etapa proselitista, el candidato del PRI, PAN y PRD, Manolo Jiménez se puso a la cabeza en prácticamente todas las encuestas, que lo ponían con más de 40 puntos porcentuales.

Derivado del rompimiento que se dio al interior de la izquierda, Armando Guadiana, abanderado de MORENA, arrancó la campaña con unos 28 puntos porcentuales, seguido por el candidato del PT, Ricardo Mejía, con alrededor de 10 puntos y en el sótano, Lenin Pérez Rivera, de la alianza UDC-PV con unos 4 puntos de preferencia ciudadana.

LOS DISCURSOS

A diferencia de sus dos más cercanos adversarios, -Guadiana y Mejía-, Manolo Jiménez ha desempeñado cargos ejecutivos: fue alcalde dos veces; ambas de la capital de Coahuila y además Secretario del Gabinete estatal en el área de Desarrollo Social.

Esta experiencia le sirvió para articular una campaña de propuestas viables, que sí hicieron click con la ciudadanía. Conocer a fondo cada región del estado le permitió además plantear alternativas de solución a sus problemas. En resumen, para cada región, una solución.
En lo global, Manolo ofertó a los coahuilenses otro tema al que le sabe muy bien: la seguridad.

Por su parte, el abanderado de MORENA, Armando Guadiana, ofreció más de lo mismo que en campañas anteriores: ocurrencias en sus propuestas, chascarrillos y soluciones “milagro”, cuya ejecución no supo explicar.

A su vez, Ricardo Mejía no pudo desligarse de los 15 años en que estuvo fuera de Coahuila y su arraigo en el estado de Guerrero. Con un discurso permanentemente bélico tanto en contra de Manolo como de Guadiana, – a quien no le perdonó haberle ganado la nominación morenista- el ex subsecretario federal de seguridad la tomó también en contra del actual gobernador, uno de los mejores calificados a nivel nacional. Con el paso de los días, Mejía se enfrentó además a la dirigencia nacional de su partido y en el ocaso de la campaña hasta a una ofensiva directa de parte del Presidente López Obrador, quien abiertamente se desmarcó de quien fuera su subordinado en el gobierno.

El fracaso en la estrategia de seguridad nacional, – con más de 150 mil muertos- fue otro de los lastres de Mejía, quien diferencia de meses anteriores, cuando presumía “sus” resultados en la materia, en uno de los debates aseguró que en las políticas de seguridad él solo fue un eslabón más.

Finalmente, está Lenin Pérez Rivera, quien en su ruta para allegarse votos corrió en dos vías: propuestas y sus ataques se centraron en los dos candidatos con mayor preferencia: Manolo y Guadiana.

LA LUCHA POR LOS VOTOS, ENTRE GUADIANA Y MEJÍA

Con el paso de los días y luego de tres debates, Manolo fue incrementando su ventaja hasta llegar a cerca de los 45 puntos; en cuanto a Mejía, al cierre de la campaña hay mediciones que lo ubican hasta con 18 puntos, mientras que Pérez Rivera habría alcanzado los 10 puntos: los especialistas aseguran que lo ganado tanto por Mejía como por Pérez, salió en su mayor parte del granero de MORENA y su candidato Armando Guadiana a quien al final de la campaña lo ubican con entre 22 y 23 puntos.

En las dos semanas previas al cierre de la campaña, MORENA arreció sus esfuerzos en su intento por tener condiciones de realmente disputar la gubernatura.

El dirigente nacional de MORENA, Mario Delgado, pidió tanto al PT como al PVEM, unirse a la campaña morenista.
Cuasi obligados, las llamadas corcholatas tuvieron que darle calor a la campaña del morenista: Adán Augusto López, Claudia Sheinbaum y hasta Marcelo Ebrard tuvieron que visitar Coahuila en apoyo a Guadiana, sin embargo las mediciones no se movieron.

Al cierre de los sesenta días de proselitismo, todo apunta a una cómoda victoria de Manolo y una disputa a muerte entre Guadiana y Mejía por el segundo y tercer lugar, lo que evidentemente tendrá repercusión en la conformación del Congreso local, pues el 4 de junio se eligen también 16 diputados de mayoría al Legislativo local y 9 posiciones plurinominales. Los resultados en la elección para legisladores determinará además la distribución de las prerrogativas.