Revista Cambio

Un día como hoy nació Leonora Carrington

Aunque Leonora Carrington no era mexicana, pero su amor por México era inmenso y fue bien correspondida. Leonora Carrington nació un 6 de abril de 1917 en Lancashire, Inglaterra. La pintora y escritora surrealista llegó a vivir a México en 1942, se nacionalizó mexicana e hizo de este país su hogar.

La carrera de Leonora Carrington inició en 1936 cuando ingresó a la Academia de Arte Ozenfant en Londres con tan solo 20 años. En esa misma cuidad, en 1937, conoció al pintor alemán Max Ernst con quien años más tarde tendría una relación sentimental.

Cuando conoció a Leonora, Max Ernst ya tenía 47 años y era casado —además de gozar de bastante fama como surrealista—, por esta razón el padre de Leonora al saber del romance del pintor con su hija se opuso a la relación; sin embargo, al poco tiempo la pareja se reencontró en París para consolidar su relación.

Leonora entró en contacto con el movimiento surrealista gracias a Max y convivió con personajes notables como Joan Miró, André Breton, así como los pintores Pablo Picasso y Salvador Dalí.

Para 1938, Carrington escribió una obra de cuentos titulada La casa del miedo y participó junto con Ernst en la exposición Internacional de Surrealismo en París y Ámsterdam.

Ese mismo año, Ernst y Leonora se fueron a vivir a la provincia francesa de Saint Martin d’Ardèche, a una casa que hasta hoy conserva un relieve con la pareja y su juego de roles “Loplop”, el álter ego de Max Ernst, un animal alado fabuloso entre pájaro y estrella de mar y su “desposada de viento”, Leonora.

Para 1939, declararon a Max Ernst enemigo del régimen de Vichy, fue detenido y llevado a la prisión de Argentière. La detención del pintor provocó que Leonora sufriera de una inestabilidad psíquica. Ante la invasión Nazi, Leonora se vio obligada a huir a España en donde fue internada por su padre en un hospital psiquiátrico de Santander, un hecho que marcó su vida y su obra.

En 1941 Leonora logró escapar del hospital psiquiátrico y llegó a Lisboa donde conoció al escritor mexicano Renato Leduc, quien se casó con ella y la ayudó a migrar a Nueva York y después a México, donde pasó el resto de sus días.

Leonora se separó de Leduc en 1943 y ya instalada en México mantuvo contacto con sus amigos surrealistas y se convirtió en inspiración de artistas como Luis Buñuel, Octavio Paz, Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis. Además, fue amiga inseparable de Edward James, quien la ayudó a impulsar su obra.

En el mundo del arte conoce a la pintora surrealista Remedios Varo con quien comparte diversas aventuras, incluso en 1944 es Remedios quien le presenta a Emerico Chiqui Weisz, un fotógrafo que era compañero inseparable de Robert Capa, y con quien Leonora engendraría a sus hijos.

Gabriel y Pablo Weisz, los dos hijos de Leonora, aparecen constantemente en los cuadros de Carrignton y, en la actualidad, son los herederos del trabajo de la artista.

La obra de Leonora muestra además del mundo surrealista, su interés por la magia, la alquimia, el tarot y los cuentos de hadas que leyó de niña.

La galería Mónica Saucedo describe en su blog el trabajo de la artista de la siguiente manera: “Las pinturas de Leonora Carrington se inspiran en un mundo personal, íntimo y subjetivo, que surge de una fértil imaginación, influenciada fuertemente por los surrealistas y estimulada por lecturas fantásticas y esotéricas que fue aprehendiendo a lo largo de su vida. Ella estaba familiarizada desde pequeña con los mitos celtas, muy presentes en sus cuadros y obras de teatro, a los que sumó los mundos mágicos y fantásticos que descubrió en México, un país que tuvo una enorme influencia en su obra por la variedad de culturas indígenas y prehispánicas”.

Los últimos años de su vida, Leonora los pasó en la Ciudad de México en su departamento en la colonia Roma ubicado en la calle de Chihuahua, en donde casi se mantenía en el anonimato.

En su libro Leonora, la escritora mexicana Elena Poniatowska señala que la figura de Carrington tomará más fuerza con el tiempo y que incluso llegará a ser tan grande como la de la propia Frida Kahlo.

El tiempo habla y actualmente ya se puede visitar el primer museo de la pintora en San Luis Potosí y muy pronto se abrirá uno en Xilitla, así como sus esculturas han visitado varios estados de la República y cada día hay más exposiciones con sus pinturas.

Leonora falleció a los 94 años el 25 de mayo del 2011 a causa de una neumonía.