Revista Cambio

Aumentan los casos de coronavirus, que amenaza con arrastrar a la recesión a Singapur y Japón

Por David Stanway

SHANGHÁI, 17 feb (Reuters) – Datos publicados el lunes mostraron que Japón y Singapur bordean la recesión ante el impacto de la epidemia de coronavirus, que ha interrumpido el turismo y las cadenas de suministro en todo el mundo, mientras China imponía restricciones más severas para tratar de detener la propagación del virus.

El número de nuevos casos registrados de coronavirus en la provincia china de Hubei, el epicentro de la epidemia, aumentó el lunes en más de 1.933, después de dos días de caídas, y se reportaron 100 muertes desde el domingo.

En toda China continental, las autoridades dijeron que el número total de casos aumentó de 2.048 a 70.548, con 1.770 muertes.

Casi el 90% de los nuevos casos se produjeron en Wuhan, una ciudad de 11 millones de habitantes donde se cree que se originó el virus, en un mercado de comercio ilegal de fauna silvestre a finales del año pasado.

El virus, que se cree que tiene un período de incubación de 14 días, ha obligado a miles de personas a estar en cuarentena en todo el mundo.

Se confirmaron 70 nuevos casos de coronavirus a bordo del Diamond Princess del grupo Carnival Corp. en Yokohama. Los 3.700 pasajeros y la tripulación están retenidos desde el 3 de febrero. Unas 355 personas a bordo han dado positivo por la enfermedad, lo que supone con creces el mayor grupo de casos fuera de China.

Se han confirmado más de 500 infecciones fuera de China, la mayoría de ellas en personas que viajaron desde ciudades chinas, con cinco muertes: en Japón, Filipinas, Hong Kong, Taiwán y Francia.

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TEMOR A LA RECESIÓN

Después de las festividades prolongadas del Año Nuevo Lunar, China necesita urgentemente volver al trabajo. Sin embargo, algunas ciudades permanecen cerradas, con calles desiertas y trabajadores nerviosos, mientras siguen en vigor a lo largo del país las prohibiciones de viaje y las órdenes de cuarentena.

Muchas fábricas aún no han reabierto sus puertas, interrumpiendo las cadenas de suministro en China y en el exterior, afectando a fabricantes de teléfonos inteligentes y empresas de automóviles.

El banco central de China redujo los tipos de interés de sus préstamos a medio plazo el lunes, una medida que se espera que allane el camino para una reducción de la tasa de interés de referencia el jueves, con el fin de reducir los costes de los créditos a empresas afectadas por el virus.

Pekín también ha anunciado planes para aplicar recortes de impuestos y tarifas para ayudar a las empresas.

Aun así, muchos economistas prevén que el crecimiento económico de China se ralentizará y la agencia de calificación Moody’s revisó el lunes a la baja sus previsiones de crecimiento del PIB de China para el año 2020 hasta el 5,2%. La cifra contrasta con el 5,7% de crecimiento que China necesitaría este año para cumplir con su objetivo a largo plazo de duplicar el PIB en la década (hasta 2020), según un economista del Gobierno.

En Japón, se espera que los daños relacionados con el virus en la economía se manifiesten en el trimestre actual, acentuando los temores de recesión en la tercera economía más grande del mundo, que ya se está contrayendo al ritmo más rápido desde el segundo trimestre de 2014.

Singapur, muy dependiente del comercio exterior, ha rebajado su pronóstico de crecimiento económico para el año 2020 y se dispone a revelar el martes medidas para amortiguar el golpe de la epidemia. El primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, dijo el viernes que la recesión era una posibilidad.

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MÁS RESTRICCIONES

La provincia de Hubei y su capital, Wuhan, están en cuarentena y aisladas desde el 23 de enero, con el cierre de escuelas, fábricas y oficinas y la suspensión de gran parte de los viajes.

Pese a ello, las restricciones se incrementaron en Hubei el domingo con la prohibición del desplazamiento en vehículos, aparte de los servicios esenciales, y las empresas recibieron la orden de permanecer erradas hasta nuevo aviso.

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(Información de David Stanway en Shanghái; Claire Baldwin en Sihanoukville; John Geddie and Aradhana Aravindan en Singapore; información adicional de Farah Master en Hong Kong, Sophie Yu en Pekín y Hilary Russ en Nueva York; escrito por Michael Perry; editado por Stephen Coates; traducido por Michael Susin en la redacción de Gdansk)