Revista Cambio

Equidad lúdica

En marzo de 2013, Juan caminaba bajo una leve lluvia primaveral típica de marzo en Viena, la capital de Austria. Hacia poco que había cumplido 30 años y cruzó el Atlántico con la finalidad de estudiar en unos cursos de arte y diseño digital.

Esa tarde, tras recorrer un poco la ciudad en metro, el artista mexicano Juan de Dios León quedó impresionado con la señalización e iconografía utilizada en las estaciones y los vagones para facilitar los mensajes a la comunidad y el tránsito de pasajeros.

Entre las características que más llamaron su atención estaba que rompían con los roles de género tradicionales, es decir, con el propósito de señalar dentro del tren un asiento confinado a una persona con un bebé en brazos, no sólo se utilizaba la imagen de una mujer cargando a un pequeño, también estaba la de un hombre que realizaba esa labor.

Pensaba en ello al tiempo que entraba en un centro comercial, para refugiarse de la lluvia , descansar y tal vez comer algo. Allí encontró una juguetería y, por supuesto, no resistió la tentación de entrar a curiosear. Recorrió un largo pasillo en el que se exhibían cientos y cientos de los diferentes personajes de la colección de muñecos miniatura Playmobil, así como los escenarios en los que se desenvolvían. La invitación a quedarse allí horas era irresistible, hacía mucho que no jugaba con las figuritas que lo divirtieron en su infancia, y al sentarse en el suelo, volvió a ser un niño a miles de kilómetros de su casa.

Mientras jugaba también pudo observarlos, y una serie de extrañas ideas relacionadas con la iconografía del Metro que había visto antes comenzaron a revolotear en su cabeza de diseñador digital: ¿Qué pasaría si se alteraran los roles de género y las apariencias físicas de las figuras?

Cuando Juan de Dios León volvió a Chopsticks Studio, su lugar de trabajo en la Ciudad de México, comenzó una profunda investigación en torno a los célebres juguetes alemanes, pues quería realizar en ellos una intervención artística.

“Desde un principio lo vislumbré como algo que tuviera un impacto social y generara una reflexión entre la gente”, relata este artista digital transdisciplinario cuyo trabajo gira en torno a dos ejes fundamentales: medio ambiente y derechos humanos.

Tras algunos meses de revisar muchos catálogos, encontró diferencias muy profundas, más allá de si la caja es rosa o azul. Por ejemplo, que con los sets enfocados a los niños “se predispone al género masculino a conductas violentas o se le asocia a objetos para ejercer violencia”, mientras que en los sets dirigidos a las niñas, “a las mujeres se les asigna un rol pasivo: princesas, novias, hadas, mamás, educadoras, veterinarias y doctoras”, además de que ellas cuentan “con espejos, báculos, autos, casas, mansiones y criaturas mágicas; mientras que el hombre cuenta con vehículos con proyectiles y cualquier tipo de arma, son arriesgados, encaran los peligros, roban y venden tesoros”.

Así, tras este análisis, nació Persona, un proyecto artístico creado por Juan de Dios León en el que se apropia de las características físicas de las 545 figuras de la línea Playmobil del catálogo 2016, para modificar su apariencia en diez esculturas de unos 30 centímetros de altura, en promedio, a través de seis intervenciones.

“Lo que busco es mostrar que no debemos estigmatizarnos a través de ninguna religión, raza, color de piel, género y todos estos clichés. Simplemente deberíamos vernos como personas, una palabra que utilizamos mucho, pero que comprendemos muy poco. Es una palabra neutra y se escucha mejor que individuo u hombre. ‘Persona’ es una palabra inclusiva y sin carga de género”.

A diferencia de los juguetes originales de la marca que lo inspira, las esculturas creadas por este joven artista están sexuadas, y por sexuado él entiende en que se les ve vagina, pene, testículos y senos. Sin embargo, la escultura principal del proyecto, a la que llamó simplemente Persona (y que puede verse en la portada de esta edición), no le asignó sexo ni colores en la ropa o maquillaje en el rostro, y explica el motivo: “Quise que quedara totalmente blanca y sin genitales, porque ese es el sentido general de la obra. Así debería ser siempre, que se pudiera despojar a las personas de ideologías, colores y prejuicios, hasta convertirlas casi en fantasmas, para que todos fuéramos iguales”.

La idea de Juan no es hacer dinero a costa de las esculturas intervenidas de Playmobil, él busca exhibirlas, sin intención de comercializarlas. “Simplemente me encantaría exhibirlas en donde me inviten, pero de eso a que se puedan vender ya es mucha pretensión. La verdad, no pienso en eso. Prácticamente, es mi ópera prima como artista digital, y para llegar a esto ya pasé por muchos obstáculos”. Por supuesto le encantaría verlas en un museo como el de la Fundación Jumex o en el Centro Nacional de las Artes, aunque primero debe ocuparse de terminar toda la producción de las figuras en impresión 3D.

Si bien fue en ese viaje a Viena donde supo exactamente qué quería hacer y cómo lo haría, desde años atrás lo traía en la cabeza, y sabía que, si deseaba lograrlo, tenía que elaborar un estudio muy riguroso.

“Una vez que tenía los datos duros, entonces sí, con un poco de creatividad, un poco de apropiación y un poco de todo empecé, manos a la obra. No lo consulté con nadie, y aunque haya un estudio detrás, el proyecto nació por las ganas de querer hacerlo, sin que nadie me pagara ni me financiara nada. Al contrario, yo he invertido mucho tiempo y dinero en este proyecto, yo le pago a los traductores que hacen mis textos en alemán, inglés y francés para el sitio web que tengo, y pago también el sitio, el dominio y todo eso. Todo lo hago por convicción”.

Al hablar de sus principales influencias, este artista mexicano no duda en señalar al escultor australiano Ron Mueck, con sus gigantescos trabajos hiperrealistas, como su gran héroe. “Aunque tengo muchos referentes, trato de que mi obra no se parezca a nada de lo que he visto. No voy a negar que encontré en Internet muchos referentes a trabajos artísticos que utilizan las figuras de Playmobil. Hay un artista que reproduce famosas pinturas utilizando a los muñecos de Playmobil. Hay otros que hacen fotografías con ellos, pero nadie había intervenido las figuras a este nivel, como lo estoy haciendo yo. Digo, siempre que tienes una idea así, sabes que eso está en el colectivo, y si no lo haces rápido, alguien se va a adelantar. Desde que comencé a realizar mi estudio, busqué todo el trabajo que ya se había hecho con esto, justo para no entrar en el rollo de repetición o de agandallamiento de la obra de alguien más”.

Juan de Dios dice que hoy en día todos se quieren sentir artistas contemporáneos, no obstante, él cree que “es como subirse al tren del mame” y enfatiza: “Dicen que ya cuando no lo puedes distinguir de la basura, es que algo raro está pasando. Una caja de zapatos en una silla no es arte”

—¿El artista debe aprender a lidiar con la frustración?

—Pues no lo sé, porque ahorita yo no vivo de lo que produzco como artista. Simplemente hago lo que me encanta…

—Pero no me refiero a dinero, sino al rechazo a tu trabajo.

—Todas las personas tienen el derecho a decir lo que para ellas es bonito o feo, lo que les gusta o lo que no les gusta. Y cuando expones algo, pues debes afrontar las consecuencia y saber recibir lo bueno y lo malo, sin que eso termine por afectarte. Además, yo creo que lo peor que puede pasarte como artista es que las personas sean indiferentes a lo que haces, que ni siquiera provoques una sensación de molestia, rechazo o burla. A mí me encantaría que alguien se encabronara conmigo y me reclamara: “Por qué tiene huevos ese Playmobil, explícame…”.

 

50

profesiones – actividades

para mujeres

70

profesiones – actividades

para hombres

 

Hay 20 profesiones o actividades más para el género masculino, entre ellas: operadores de maquinaria pesada, mecánico, granadero, policía, espía, soldado, delincuente, motociclista, científico, submarinista, mago, leñador, jugador de futbol, jugador de hockey sobre hielo, pescador entre otras.

Hay categorías exclusivas para hombres, como Sports and Action.

En la categoría Princess, sólo hay un niño, pero no hay hombres o príncipes, mientras que en la línea History / Caballeros, no hay mujeres guerreras, sólo reinas.

No hay mujeres con rasgos icónicos violentos, tuertas o con lentes.

Los roles de género, donde se predispone al hombre a conductas violentas o se asocia a objetos para ejercer violencia, y a las mujeres se les asigna un rol pasivo: princesas, novias, hadas, mamás, educadoras, veterinarias y doctoras.