Revista Cambio

Libertad en espera

Daniel Reynoso, de 23 años, estudia Ingeniería Mecánica Eléctrica en el Tecnológico de Monterrey, y en agosto de 2016 viajó a Riga, Letonia, por un intercambio con la Universidad Técnica de Riga, pero el 20 de diciembre cambió su vida: policías de esa nación lo detuvieron y en menos de 48 horas estaba frente a una jueza, la cual dijo que era un posible peligro para la sociedad.

La denuncia en su contra fue interpuesta por su casero, Marco Dalkilic, un ciudadano danés de 46 años quien dijo que Daniel junto con otros jóvenes lo agredieron físicamente y le robaron su tarjeta de crédito.

Durante el proceso de investigación, el estudiante de Ingeniería Mecánica Eléctrica firmó documentos en letón, idioma que no entiende –algunos le fueron traducidos al inglés, otros no.

El mexicano explica en una carta que hasta ahora ya no hay razón para tenerlo preso, también destaca que en todo el proceso no han llevado de manera correcta ciertos protocolos y han violado algunos de sus derechos humanos.

“Sin ser culpable, sin tener antecedentes penales y ya habiendo demostrado que las razones de mi encierro son infundamentadas; yo sigo preso, con tratos de un criminal” Daniel Reynoso