Revista Cambio

Nómadas digitales

POR MARTHA PSKOWSKI

Los chilangos pasan a diario muchas horas atrapados en el tráfico con la finalidad de llegar al trabajo, padecen los efectos de la contaminación y el estrés, llegan hartos y al terminar sus jornadas laborales regresan exhaustos a casa, sólo para repetir esta desgastante rutina al día siguiente. Si tienen suerte, pueden tomar uno o dos periodos de vacaciones a la playa cada año.

Y en medio de ese contexto cotidiano, ¿quién no quisiera despertar tranquilamente, poner su cafetera y empezar a trabajar aún en pijama? Así es la vida de los nómadas digitales, una nueva generación de jóvenes que buscan conocer el mundo mientras ganan dinero.

Cada vez vienen más de estos nómadas digitales a México, lo mismo desde Estados Unidos o Europa que de otras partes del mundo. Conectan sus laptops a fin de traducir textos a otros idiomas, dar clases de inglés o administrar sus startups.

El concepto del nómada digital ha sido discutido desde los años noventa, aunque sólo en la última década ha surgido como una verdadera tendencia. Y es que actualmente vivimos un momento en el que muchas personas jóvenes no tienen la posibilidad de comprarse una casa o departamento, por eso la opción de viajar y vivir en el extranjero se vuelve más atractiva. Sin embargo, ¿la vida de estos eternos viajeros es tan ideal y bonita como suena? Para averiguarlo, platicamos con algunos de ellos.

CHILANGO DE CORAZÓN

Jeremy Albelda tiene 29 años, nació en la ciudad de Filadelfia, en Pennsylvania, y desde 2014 ha sido nómada digital. “Empecé el primer viaje en la Ciudad de México y seguí para viajar por todo el mundo. Pero siempre terminé regresando a México”, explica en una llamada por Skype.

Albelda actualmente está en Bangkok y por eso, mientras hablamos, su medianoche es mi mediodía.

Por increíble que parezca, a pesar de haber viajado por muchos países, él está enamorado de la capital mexicana: “De todos los lugares que he visitado, la Ciudad de México es donde me siento más a gusto. Hay un equilibro perfecto ahí”, me dice.

Albelda tiene una empresa de SEO (Optimización de motores de búsquedas) y contenido web. También mantiene una página web y redes sociales bajo el nombre “The World or Bust” (El mundo o nada). Tan sólo en Instagram tiene 25 000 seguidores y maneja todo eso desde su teléfono y laptop, en cualquier lugar del mundo, pues en sus propias palabras, él puede trabajar “siempre que haya buena conexión de internet, y buen café”.

Su vida es más normal de lo que la gente piensa. Trabaja, hace ejercicio, sale a comer y beber. Le gusta que en la Ciudad de México puede conocer todo tipo de gente y a pesar de ser extranjero, los mexicanos lo tratan como a alguien normal.

Aunque viaja de manera constante, en febrero de este año compró un departamento en la céntrica y muy cotizada colonia Roma. “Viví por dos años con tan sólo una maleta de mano”, dice. “Pero llega el momento cuando quieres tener más que tres playeras. Quieres tener tu refrigerador y tu lavadora”. Este joven norteamericano ha elegido quedarse en la Ciudad de México por encima de lugares como Bali, Tailandia o Filipinas. Además, Fast Company incluyó la capital mexicana en su lista de lugares ideales para los nómadas digitales este año.

Existe otra startup que hace rankings de los destinos de nómadas digitales. Se llama Nomad List y según sus cálculos, la Ciudad de México es la urbe número 9 de todo el país, pues destinos como Playa del Carmen, Cancún, Hermosillo y Guadalajara están por encima de la capital. Lo interesante es que los criterios con que se mide esto tienen que ver con la calidad de internet, el clima (seguimos sin entender que Hermosillo esté en esta lista con el clima que tiene), la vida nocturna y otros 18 factores.

Por otro lado, esta tendencia de trabajo a distancia ha dado pie al surgimiento de un puñado de startups que atiende las necesidades de estos nómadas con el propósito de facilitar sus experiencias en países extranjeros. Roam, por ejemplo, tiene espacios de co-working/co-living en Miami, Bali, Tokio y Londres. Unsettled ofrece paquetes para ir a vivir (y trabajar) en destinos como Medellín y Buenos Aires. Ellos se encargan del hospedaje, comidas e internet.

Y ni más ni menos que Marc Zuckerberg al frente de Facebook y el millonario Xavier Niel se han aliado con el propósito de crear el más grande co-living para emprendedores que existe, y fue inaugurado el año pasado en París, Francia.

NADA COMO LA PLAYA

Para Sara Tyler, de 31 años y nacida también en Filadelfia, la cercanía a la playa es muy importante. Desde hace siete años vive entre México y Centroamérica. En abril cumplió tres años trabajando de forma remota. Antes daba clases de idiomas en ciudades alrededor de México, pero se dio cuenta de que podría ganar más dinero dando clases de inglés y español en internet.

“Lo importante para mí es tener un balance entre mi trabajo y el resto de mi vida”, dice en una llamada desde Progreso, Yucatán, el lugar donde ha decidido establecerse y formar una familia . “Desde que nació mi hija en noviembre, quiero tener más tiempo con ella y no salir todo el día a trabajar. Ahora estoy de medio tiempo y doy alrededor de quince clases a la semana”, me explica y recuerda que apenas el año pasado llegó a tener hasta 45 clases por semana.

Su hija nació en El Salvador, y desde febrero han viajado a Guatemala, Nicaragua, Cancún. Van a pasar el verano en Progreso. Dice que esta localidad no tiene tantas actividades como Playa del Carmen o Cancún, no obstante, el costo de la vivienda es bajo y puede rentar muy cerca de la playa.

Después de viajar en todo Centro América, Tyler dice que México ofrece algunas ventajas. “Tiene una tasa de conversión muy favorable ahora. También tengo la seguridad de que si pierdo mi trabajo en internet, hay opciones para dar clases en escuelas aquí”.

¿Y EL CORAZÓN DÓNDE VIVE?

Mudarse cada dos o tres meses puede parecer desgastante, sin embargo, ahora hay una solución digital para todo lo que antes era lo difícil (o divertido, dependiendo de tu perspectiva) de viajar –direcciones que ayudan a llegar del aeropuerto a tu hospedaje, planes de datos roaming que permiten conectar tu celular, AirBnb mediante el cual puedes encontrar hospedaje de corto o mediano plazo.

A veces la parte emocional es lo que resulta más difícil a los nómadas. Albelda dice que en comparación con destinos como Bangkok, no es tan difícil conseguir amistades en México, y los extranjeros hacen más esfuerzo a fin de aprender el idioma e integrarse a la cultura.

Tyler y Albelda están de acuerdo en que no puedes construir una vida de nómada digital de la noche a la mañana. “Yo recomiendo tener ahorros para seis meses”, dice Tyler. “Porque si empiezas un negocio, no vas a tener ganancias de inmediato”.

La tendencia de trabajo remoto ha crecido en Estados Unidos, mas todavía no es muy común en México. Sin embargo, Tyler menciona que tiene más demanda por sus clases de español que en inglés.

Dice que como madre soltera, su trabajo ofrece ventajas, aunque también sacrificios –no tiene un empleador que pague su seguro, ni una pensión para cuando se jubile. Tiene que crear esa estabilidad ella misma. Es decir, no es tan fácil como se pinta en Instagram.

Mientras la imagen común de un nómada digital es un hombre blanco privilegiado, la comunidad en México es mucho más variada. Lo que tienen es común es saber cómo aprovechar las nuevas tecnologías y la tasa de conversión (de moneda) favorable.

“Hay personas que te venden este estilo de vida, sin ser realistas”, dice Albelda. “En el proceso vas a tener pequeñas derrotas. Lo que realmente es importante si quieres hacerlo, es sentarte y pensar en tus habilidades y cómo las puedes aplicar”.

El mundo cambia constatemente, y ahora la tecnología permite que ser un ciudadano del mundo ya   no sea un anhelo y pueda convertirse en un estilo de vida para quienes desean, simplemente, andar  libres por la vida.