Revista Cambio

Descubriendo el mundo del gran novelista Bram Stoker

Bram Stoker

Un día como hoy, recordamos al novelista creador de la obra literaria “Drácula” por Bram Stoker, es un escritor y político irlandés, que nació en 1847.

 

Bram Stoker

 

Bram Stoker, mejor llamado Abraham Stoker y sus padres fueron Abraham Stoker y Charlotte Thornley, desde un principio el novelista padeció de muchos problemas con referente a su salud mental, que le impedían salir de su casa , en 1864 estudió en el Trinity College, en el área de matemáticas y ciencias. Trabajo como funcionario en el Castillo de Dublín y también como crítico teatral en Dublin Evening Mail, del mismo modo escribió varias obras de teatro.

 

Drácula

 

Bram Stoker es conocido por sus frases, las mejores son: 

 

“Nadie que no sea una mujer puede consolar a un hombre cuando tiene el corazón destrozado, y él no tiene a ninguna…”

 

“Escúchelos. Los hijos de la noche. ¡Qué música la que entonan!”

 

“Incluso mis propias experiencias terribles en el castillo de Drácula parecen ser como una pesadilla que se hubiese presentado hace mucho tiempo y que estuviera casi completamente olvidada, aquí, en medio del aire fresco del otoño y bajo la luz brillante del sol…”

 

“La desesperación tiene sus propias calmas”.

 

“Había una gran tumba, más señorial que todas las demás, enorme y de nobles proporciones. Sobre ella había escrita una sola palabra: Drácula”.

 

“Bienvenido a mi casa. ¡Entre con libertad y por su propia voluntad!”

 

“Pero no estoy con ánimo para describir tanta belleza, pues cuando hube contemplado la vista exploré un poco más; por todos lados puertas, puertas, puertas, todas cerradas y con llave. No hay ningún lugar, a excepción de las ventanas en las paredes del castillo, por el cual se pueda salir. ¡El castillo es en verdad una prisión, y yo soy un prisionero!”

 

“El aullido de los lobos nos llegó desde cerca. Fue casi como si los aullidos brotaran al alzar él su mano, semejante a cómo surge la música de una gran orquesta al levantarse la batuta del conductor”.

 

“Aprendemos de los fracasos; no de los éxitos”.

 

“En el caso del vampiro que nos ocupa, todas las fuerza ocultas de la naturaleza, profundas y poderosas, deben haberse unido de alguna forma monstruosa”.

 

“Lo último que vi del conde Drácula fue su terrible mirada, con una luz roja de triunfo en los ojos y con una sonrisa de la que Judas, en el infierno, podría sentirse orgulloso”.

 

“Aprendemos grandes cosas por pequeñas experiencias”.