Revista Cambio

No estás sola

He estado en relaciones tóxicas, creo que todos pasamos por ese tipo de situaciones, y de a ratos siento que son necesarias para aprender e identificar patrones que no necesitamos en nuestra vida.

En una de mis relaciones más tóxicas había mucho abuso verbal: nos insultábamos y señalábamos nuestros defectos. No era lo ideal, lo sé, pero hay momentos en los que ni siquiera te das cuenta de lo que está sucediendo; es como si estuvieses en piloto automático, y no notas que cada situación de ese estilo lleva la relación a un lugar mucho más tóxico.

Las relaciones abusivas (mentales o físicas) son bastante comunes y se han normalizado, lamentablemente. Según cifras entregadas por las Naciones Unidas, un 
35 % de las mujeres en el mundo ha sufrido algún tipo de violencia física o sexual por parte de su pareja sentimental en algún momento de su vida. En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer platiqué con varias mujeres que han estado o están actualmente en una relación de pareja abusiva. Aquí están sus testimonios.

Daniela, 
28 años

Cuando estás enamorada bloqueas cosas o actitudes de tu pareja simplemente porque la quieres. Le aguantas gritos, malas caras, insultos. El problema es cuando esto se transforma en más violencia, física o psicológica.

Mi primer novio sembró en mí una inseguridad bastante grande con respecto a mi cuerpo: me decía que estaba muy flaca, que así nadie me iba a querer “en un futuro” y cosas por el estilo. Yo siempre he sido delgada, y quizás en ese momento sí estaba un poco más delgada de lo normal, pero lo que comenzó en comentarios “graciosos” se convirtió en una pelea diaria que escalaba a todo lo que odiaba de mí: mi humor, mi cuerpo, mis padres, mi ropa.

Todos mis amigos y amigas me decían que lo terminara, pero pocas personas entienden que cuando estás enamorado o quieres a la persona, estos comportamiento son aceptados hasta que decides que no más.

Mi límite vino en el momento en que en un arranque de rabia me pegó; ahí supe que se había terminado todo. Me pidió disculpas, que no sabía lo que le había pasado y que sabía que se le había salido de las manos. Yo pude salir de la relación, y me enorgullezco de eso, pero ¿qué pasa con las mujeres que no?, que obviamente son la gran mayoría. Hay que visibilizar más estos casos y entender que no estamos solas.

María Andrea, 27 años

Tuve un patrón de relaciones abusivas verbales bastante lamentable. Por suerte, la terapia (casi cuatro años) me ayudó a eliminar ese patrón y a entender la raíz de por qué estaba atrayendo y buscando inconscientemente este tipo de relaciones.

Mi primer novio me hizo creer que era una persona average teniendo sexo. Sus palabras eran hirientes, obviamente, ya que es la persona con la que tenía sexo. Mi segundo novio me engañaba casi semanalmente. Yo lo sabía, pero lo evitaba comentar. Y mi tercer pareja me robaba dinero o no me pagaba cuando se lo prestaba.

Sentía una necesidad imperiosa de sentirme maltratada de alguna forma, pensaba que “así” eran las relaciones normales, que todos los hombres “son de esa forma” y ya, que cada uno tenía algún tipo de comportamiento machista, abusivo o tóxico. Normalizaba este tipo de actitudes.

Por suerte pude salir de esa racha en la que estaba: fueron 7 años de relaciones abusivas; afortunadamente pude salir de ellas y hacerme consciente de lo que estaba sucediendo.

Ariana, 28 años

Una de las maneras más efectivas de rechazar a tu pareja es siendo indiferente. Mi último novio no me escuchaba, no me hablaba, y hasta dejamos de tener sexo por muchísimos meses. Me deprimí, me salió acné, e incluso estaba perdiendo el cabello. Fui a terapia y me señalaron que efectivamente estaba dentro de una relación tóxica y que las actitudes de mi novio eran abuso psicológico, y que por esa razón mi cuerpo estaba mostrando este tipo de consecuencias físicas.

Ahora, lo realmente grave es esto: ¿saben cuántas mujeres están en este tipo de situación? Muchísimas. No sabemos detectar patrones de abuso psicológico, no sabemos darnos cuenta cuando alguna pareja está dañando nuestro bienestar físico o emocional; y ahí está el grave error. Vivimos en un mundo bastante machista, y estas actitudes están muy aceptadas por la gran mayoría de las personas. Cuando esta situación cambie, muchísimas mujeres estarán mejor; habrá menos mujeres deprimidas y se salvarían vidas.

Gabriela, 27 años

¿Qué es realmente una relación abusiva?, ¿golpes? Claro, pero hay mucho más allá. Estuve tres años en una relación enfermiza y abusiva. Mi ex controlaba con quién estaba y a dónde salía, tuvo la clave de mi teléfono por casi dos años y no me di cuenta, se metía en mi email sin mi permiso, evitaba constantemente que viera a mis amigos o pasara tiempo de calidad con mi familia, no me dejaba hacer las cosas que me gustaban, y hasta hacía todo lo posible para que yo dependiera absolutamente de él económicamente.

Cada cierto tiempo me recordaba que él “era el jefe”; me ponía apodos y me degradaba bastante; me hería. Era una persona muy inteligente y manipuladora: lograba que en cualquier pelea terminara sintiéndome mal conmigo misma. Me criticaba en frente de sus amigos y efectivamente logró que mi autoestima estuviese por el piso durante mucho tiempo. Me amenazaba, decía que jamás iba a encontrar a alguien como él, y la verdad no entiendo cómo le creía y estaba envuelta en esta pelota tóxica.

Salí gracias a la ayuda de mis padres y amigos: me hicieron ver todo lo que yo valía y que no había manera de poder seguir en ese tipo de relación. Fue la mejor decisión de mi vida. Actualmente estoy con una pareja que me llena y me hace sentir feliz.