Revista Cambio
Cultura · Economía · Política · Periodismo inspirado en ti Viernes 18 de Septiembre 2020

Un día como hoy nació Amado Nervo

  A lo largo de su carrera publicó títulos como El bachiller (1895), Perlas negras (1898) y Místicas (1898).
27 de Agosto 2020
Amado Nervo
Amado Nervo

Amado Nervo fue, quizá, el poeta mexicano más popular de la primera mitad del siglo XX.  Aunque su imprescindible obra contrajo filias y fobias, la búsqueda constante de respuestas existenciales, un arrojo inconmensurable de emociones y la inédita musicalización y fuerza expresiva de sus metáforas produjeron un trabajo excepcional que para muchos sigue vigente.

Nacido en Tepic, el 27 de agosto de 1870, estudió Derecho en el seminario de Zamora, Michoacán, y en 1891 en Teología, ambos inconclusos. Fue profesor titular de Lengua Nacional en la Escuela Nacional Preparatoria en 1904. Fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.  A lo largo de su carrera publicó títulos como El bachiller (1895), Perlas negras (1898) y Místicas (1898).

A manera de homenaje por los 150 años de su nacimiento a través de las redes sociales de la Coordinación Nacional de Literatura se transmitirán a partir de las 9:00 horas cápsulas donde diversos poetas abordarán el trabajo de uno de los mayores representantes del modernismo mexicano.

Un primer video es protagonizado por la poeta Queta Navagómez, quien recita Vieja llave, poema de Amado Nervo que desmaterializa a dicho objeto para convertirlo en testigo de viejas glorias y presentes penas. El segundo videoclip corre a cargo del escritor Carlos Martínez Plata, quien declama el XI poema incluido en la obra estelar de NervoPerlas Negras. En un tercer vídeo, una voz de fondo recita su lírica mediante una secuencia visual de libros, imágenes y dibujos que retratan la trascendencia del escritor nayarita.

Popular  y vigente

En entrevista, la poeta nayarita Queta Navagómez menciona que la obra de Amado Nervo estuvo influenciada por la lírica modernista de escritores como Manuel Gutiérrez Nájera (y su revista Azul), Luis G. Urbina, José Juan Tablada, Balbino Dávalos, quienes a su vez fueron atrapados por el trabajo de Rubén Darío: “Como poeta su obra es rica en metáforas, musicalización, pasión lírica y fuerza expresiva, luminosa y oscura”, explica.

Destaca que fue un autor muy popular y prolífico. Tocó todos los temas, desde el amor, la soledad y la esperanza, hasta lo sobrenatural, creando una conexión con sus lectores: “Muchas de las preguntas que él trataba de responderse en su poesía, también se las hacía el lector”, afirma.

Navagómez considera vigente la obra de Nervo, incluso en la actual pandemia generada por el Covid-19: “Yo difundí poemas de La amada inmóvil (1922) que, por la epidemia que padecemos, se volvieron actuales, muchos de los que nos escucharon están en la situación de añorar a seres entrañables que en cuestión de días se marcharon”, comenta.

El escritor Pável Granados refiere que Amado Nervo tuvo dos grandes maestros confesos que fueron Manuel Gutiérrez Nájera y Rubén Darío, y que cruzó por tres facetas como escritor: “Hay un Nervo simbolista, un Nervo supuestamente hecho de sinceridad, otro más que intentó los versos cívicos y nacionalistas, pero todos ellos están atravesados por un hecho definitivo: la muerte de su esposa Ana Cecilia Dailliez –la amada inmóvil–, lo cual parte en dos su obra: la realizada antes de París, de cosmopolitismo, de cierto sensualismo, y la posterior, construida de sinceridad, de sufrimiento y estoicismo”, explica.

En entrevista difundida por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, contrasta las duras críticas que recibió por parte del grupo de Los Contemporáneos, con la gran aceptación que logró con público primordialmente femenino: “De algún modo su voz, que hablaba a los sentimientos más íntimos de sus lectoras (él sabía que lo leían sobre todo mujeres) fue determinante. Fue una especie de confesor de multitudes. En ese sentido, sus efectos no se han borrado hasta hoy. Esa sensación de confianza ante sus obras, sus cuentos, sus poemas y sus crónicas, no deja de tener sus emanaciones”, refiere.

Pável Granados califica a Nervo como “un pionero de la ficción, un descubridor de Sor Juana, un soñador que hizo de la ciencia un ingrediente más de sus ensoñaciones”.

Amado Nervo estaba en la cúspide de la popularidad cuando falleció el 24 de mayo de 1919. Su cuerpo viajó desde Uruguay hasta México recibiendo diversos homenajes. Se calcula que desde su llegada a Veracruz y su entierro en la Rotonda de las Personas Ilustres, más de 30 mil personas se acercaron a su féretro para despedirlo.

 

 

 

Información: https://aristeguinoticias.com/

Recientes