Los alcances de tu rastro virtual

¿Qué sabes de tu huella digital? Y no, no hablamos de tu dedo pulgar, sino del rastro que tu actividad deja en la red. Toma nota porque la conectividad del siglo XXI cambió nuestra vida y nuestro concepto de seguridad para siempre

por Revista Cambio

03 de Julio 2017

Foto Revista Cambio

POR DIEGO JEMIO / BUENOS AIRES, ARGENTINA

 

Un simple correo electrónico. Un mensaje de WhatsApp desde el teléfono o la computadora. Una transacción bancaria a través de Internet. Somos poco conscientes de nuestra identidad digital y de los riesgos que corremos con esos simples actos, que ya forman parte de nuestra vida cotidiana. En el mundo del crimen, la tecnología es una gran aliada. Los investigadores saben que no hay crimen sin ella y complejizan los procesos de búsqueda, mientras que los delincuentes son cada vez más sofisticados. Han ido desde los fraudes bancarios hasta el uso de las redes a fin de cometer delitos contra niños y niñas, pero todo pareciera estar apenas a un clic de distancia.

En Argentina, en enero de 2015, el fiscal Alberto Nisman fue encontrado muerto con un disparo en la cabeza en su departamento del elegante barrio de Puerto Madero de Buenos Aires. El funcionario había ganado notoriedad al investigar el atentado al edificio de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) y también por denunciar a la entonces presidente Cristina Fernández de Kirchner, a la que atribuía la intención de encubrir el caso, junto a otros políticos.

A partir de ese caso, en el país creció el interés para estudiar carreras como Criminalística y Criminología. Algunos se acercaban con un interés genuino y otros sólo debido la curiosidad de los casos mediáticos y series de televisión, como CSI.

En tiempos de una vida hiperconectada, los especialistas señalan que se cumple la vieja regla de Edmond Locard, el padre de la criminalística: Quisqunque tactus vestigia legat. El enunciado en latín forma parte de la teoría del “Principio de intercambio” del francés. Significa que todo contacto deja una huella; que el criminal deja algo suyo en la escena del delito, al tiempo que se lleva algo del lugar. Sucedía en las escenas de Sherlock Holmes, en los asesinatos actuales que se publican a diario y en los ciberdelitos.

Gastón Intelisano es perito forense del Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires. Desde 2011 trabaja como un órgano auxiliar de la Justicia. Cuenta que los nuevos instrumentales son cada vez más precisos a la hora de investigar un crimen en el lugar del hecho o en la sala de autopsia, sus dos sitios de trabajo.

“Cuando yo comencé, analizar una huella dactilar te llevaba un día entero y ahora tienes los resultados en minutos. Lo mismo sucede con la comparación de proyectiles: tienes microscopios muy potentes, que brindan más detalles. Los criminales más inteligentes cometen crímenes informáticos, como apropiación de datos y otras cuestiones para las que necesitas un buen background. Sin embargo, aun así el tipo que mata a alguien sabe que si no usa guantes dejará huellas y que debe limpiar los vasos porque queda algo de la saliva”, analiza el forense, que además publicó tres novelas policiales.

Intelisano confía en la tecnología como una gran aliada, aunque cree que el factor humano todavía es clave. “Es importante tener el instrumental. Sin embargo, sucede una cosa incluso en los países del primer mundo: tienen las herramientas, mas no al personal capacitado para usarla. Entonces estás en la misma situación que alguien que no cuenta con el material. Puedes obtener el resultado preciso en milímetros o en miligramos por litro, pero si no está la persona que sepa interpretarlo no entenderá lo que ve”.

El profesional cree que en su trabajo diario vendrá la revolución con la masividad de las autopsias virtuales, que hoy no se realizan debido a su gran costo. “Son imágenes tridimensionales de las estructuras internas del cuerpo. De esa forma, no se las altera de ninguna manera. Es un buen complemento de la autopsia tradicional. Cuando abrís un cuerpo, quieras o no, lo alteras y con esta tecnología podrías ver, por ejemplo, si hay agua adentro de los pulmones y los cambios que pudo haber tenido ese órgano”, agregó el especialista.

“Internet es la sociedad, aunque con menos legislación”, la define María Laura Quiñones Urquiza, diplomada en Criminología y Criminalista, y colaboradora de las fuerzas policiales y del Ministerio Público Fiscal de la Nación. “Desde que comencé a trabajar aumentaron las amenazas, que se conocen como el ciberacecho. Y otros delitos conjuntos, como el hackeo a una persona, a una empresa o a una máquina. En cuanto a las amenazas, hay un fenómeno curioso en el uso del lenguaje. Por correo, se suele utilizar una terminología más formal. Mientras que por WhatsApp se observan las reglas del agresor, con su lenguaje propio”, analizó.

Los menores suelen ser el punto más débil a la hora de los ciberataques, mediante el delito de grooming. “Hay un total descontrol –y no sólo en la Argentina sino en toda la región– sobre la pornografía infantil y la producción de contenidos de ese tipo. Los usuarios crean perfiles falsos de Facebook y adhieren a grupos que son afines a menores de edad, como series de televisión de niños y grupos de música. Las herramientas espontáneas de Facebook comienzan a sugerir perfiles afines de su interés falso. Así van prefabricando una personalidad con el propósito de seducir a los menores. Esos casos o los más avanzados delincuentes informáticos usan la herramienta de Internet con la finalidad de dañar. En el caso de estos últimos, tienen un sarcasmo y una inteligencia superior al promedio”.

Cuando Quiñones Urquiza comienza a mencionar la cantidad de programas disponibles para vigilarnos con facilidad, da una gran sensación de vulnerabilidad. Muchos de ellos incluso son de descarga gratuita. Lo mismo si se referiere a la deep web, la zona de Internet a la que no se accede por los motores de búsqueda tradicionales como Google. Allí hay un mundo de intercambio de pornografía infantil, venta de drogas y una fiesta delictiva de contraseñas y tarjetas de crédito, aunque haya gente que la use con fines nobles.

“La gran mayoría de las personas aún no comprende la magnitud del daño que pueden ocasionarles. No tienen una real idea de lo que hacen con su identidad digital ni de los datos que dan a otros sobre sí mismos”, analiza la autora de los libros Rastros criminales y Lo que cuenta la escena del crimen.

Horacio Azzolin es fiscal de la Unidad Especializada de Ciberdelincuencia de la Procuración General de la Nación argentina y un apasionado de las nuevas tecnologías. Él piensa que la Argentina tiene buena legislación en materia de ataques cibernéticos, pero que resulta necesario actualizar algunas leyes. “Las conductas cambian todo el tiempo. Fijate en la difusión no autorizada de imágenes íntimas. Es lo que se conoce como porno-venganza. Es algo reciente y la legislación aún no se actualizó. Otro tema es el robo de identidad; mucha gente utiliza esa posibilidad para cometer delitos. En la Argentina, hay proyectos de leyes que prevén sanciones”, analizó.

De cualquier forma, el abogado cree –y lo confirma en su trabajo– que toda actividad en Internet deja rastros, aún en los atacantes más expertos. Y sostiene que los delitos que se cometen en la red tienen un dinamismo distinto a los del crimen tradicional. “El cambio es permanente. Cada vez que se encuentra una solución, los atacantes buscan la forma de esquivar los controles. Existe un juego de gato y ratón entre los investigadores y los atacantes. La gente común muchas veces piensa que en Internet no le pasará nada. No se cuida, tiene contraseñas débiles y da datos a personas sin reflexionar”.

Si hay alguien indicado para dar consejos sobre cómo cuidarse de los ciberataques, es Pierluigi Paganini, director de la empresa de seguridad informática IT & Cyber-security, miembro de ENISA (European Union Agency for Network and Information Security) y especialista en deep web. Consultado por Cambio, desde Nápoles (Italia), mandó algunas indicaciones a fin de evitar caer en la trampa. “El aspecto más importante es reducir la superficie de ataque y limitar nuestra exposición en línea de acuerdo con nuestras verdaderas necesidades. Pensemos en los dispositivos móviles, que tienen grandes capacidades de almacenamiento y gestionan muchos datos sensibles. Al instalarlos, debemos establecer soluciones de seguridad e instalar las aplicaciones móviles que sólo necesitamos. Al usar las redes sociales, debemos evitar revelar demasiada información sobre nuestra vida y conexiones. Debemos ser conscientes de que el número de dispositivos que nos rodean está conectado en línea y puede ser hackeados. Debemos usar dispositivos conectados sólo si realmente los necesitamos. ¿Realmente necesita una nevera estar conectada a Internet?”, finaliza el italiano.

Las preguntas siguen en el aire: ¿somos conscientes de nuestra identidad digital? ¿sabemos lo que está en juego con un simple clic o en el uso frenético de nuestros teléfonos? Los atacantes esperan con paciencia, siempre son silenciosos, y hasta pueden tener un rostro amigable

COMENTARIOS


FACEBOOK

MÁS POPULARES


MÁS HISTORIAS


Amantes del teatro

Con una nueva sede y más de 40 puestas en escena, que abordan des...


#EsDiscriminación

Acéptalo, tienes un yo discriminatorio bien arraigado en el subco...


Luther King: el hombre que puso a soñar al mundo

Decir que fue uno de los mayores defensores de los derechos civil...


“No le deseo sentir a nadie un desprecio por su color de pie...

Uno de los miedos más presentes que puede tener una persona inmig...


Otros mundos simbólicos posibles para Palestina

Las y los jóvenes de Palestina se informan y comunican entre sí,...


Jazz: la banda sonora de la integración

Muchos músicos usan su talento y su arte como medios para expresa...


Tecnología para la paz

El área de oportunidad para utilizar la tecnología con el fin de ...


Memoria de mi infancia

Para escribir El nervio principal, Daniel Saldaña París recurrió ...


El paraíso de las ratas

Para Luigi Amara era importante plasmar una historia que hablara ...


Un voto para los juguetes tradicionales

Olvídate de juegos electrónicos costosos y aparatos digitales. Es...


Realidad virtual al estilo Zaha Hadid

El Museo Universitario de Arte Contemporáneo presenta una origina...


Somos una amenaza

Existen más de 200 000 reservas naturales alrededor del mundo –ju...


El parque de la esquina

¿Cuándo fue la última vez que visitaste un parque? Con el paso de...


El arte también es cosa de juego

En este paraíso de los coleccionistas cada juguete y artículo exh...


Recorre el mundo, conoce sus parques

Si lo tuyo es la naturaleza, grandes paisajes, bosques y montañas...


Quiero ser surfista

De niño no medía el peligro: qué importaba jugar con el agua trat...


Mi parque ideal

Los parques de diversiones forman parte de los recuerdos más feli...


Lo mejor está por venir

El 2018 fue un año lleno de trabajo para Manolo Caro: dirigió la ...


De baño en baño

No es la primera vez que Por Piedad Teatro monta Los baños, del d...


Un futuro de científicas

Los papás y las mamás pueden ayudar a eliminar los estereotipos q...


Tecnología para una nueva era

Cada año hay un nuevo modelo de celular, o una pantalla con mejor...


Caminar más por la Ciudad

De algo estoy seguro, no soy una persona que tenga propósitos al ...


A salvar el planeta

Cuando te comas las doce uvas, recuerda guardar una para prometer...


Adiós lonjitas

Con el paso del tiempo, me di cuenta de que ya no puedo entrarle ...


Reencauzar el agua

Este 2019, el cuidado del agua debe ser una verdadera prioridad. ...


Feliz Año Nuevo… ¡sustentable!

Todo es abundancia en estas fiestas; se derrocha amor y felicidad...


Floshic: consumo responsable a la moda

Paula Montoya es la creadora de una aplicación que funge como red...


Las colectoras de residuos

Alejandra y Lizeth renunciaron a sus trabajos para fundar Ecolana...


Las bailarinas de paz

Desmoronar ideas arraigadas sobre la violencia 
de género es posi...


Los neta-
artistas

Bajo la consigna de que cualquiera puede ser artista, un grupo de...


Los poliamorosos

En la Argentina, hay dos organizaciones que impulsan el debate so...


Los ciclistas de sueños

Somos una familia y trabajamos para construir una ciudad más huma...


Los jardineros de la ciudad

Con el paso de los años, las zonas urbanizadas han fracturado el ...


Las guardianas del bosque

Cuando apenas tenía 25 años, Lucía llegó a Amanalco. Su pasión po...


Los captadores de agua

Si vives en la Ciudad de México, seguro te ha tocado al menos que...


Los rescatistas de arrecifes

¿De qué hablas con tus amigos en una tarde de calor y cervezas? T...


Las coleccionistas de mezclilla

Inspiradas por la tradición de las abuelas que con hilo, aguja y ...


Los rescatistas de colmenas

Con la idea de patrocinar una “vivienda” para abejas, hace cinco ...


Los agricultores mayas

¿Sabías que Tulum y su identidad podrían recuperarse gracias a la...


Los ingenieros del orden

Carlos Gershenson diseñó el sistema probado en el metro Balderas ...


Los aprendices del código

Como un modelo disruptivo que invierte en el talento y apuesta po...


Los robots ingeniosos

Con la intención de llevar la robótica al alcance de todos, José ...


"Yo no soy racista, pero...": 6 mitos sobre las personas mig...

Argumentos que se repiten, no porque sean ciertos, sino porque se...


“La cultura no es una cosa fifí”: Daniel Giménez Cacho

De concretarse el recorte de más de 500 millones de pesos al sect...


Pequeños viajeros

Los niños y las niñas son las personas más vulnerables a la hora ...


Un sueño de verano

Durante la universidad, era común ver a mis amigos pasar sus vaca...


Sopa de migrantes

En toda América, de norte a sur, somos una sopa de migrantes; una...


Ser o no ser… del pueblo

Luego de que fueron desalojados del inmueble en la colonia Condes...


¿Qué culpa tengo yo?

La migración venezolana ya es “la peor de la historia latinoameri...


Los pollitos dicen 
pío, pío

En Estados Unidos, un país donde habitan 42 millones de personas ...


Un himno de justicia

La Unesco declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad al reggae...


Marea sin fin

Aunque los centroamericanos han migrado desde hace varias décadas...


Teatro privilegiado

De acuerdo con Maya Zapata, hoy en día las puestas en escena se d...


Esto le costaría a México la censura de una red social por u...

Aunque estas prácticas de censura parecen lejanas, en 2018 se cal...


¿Y los derechos humanos, señor presidente?

No cabe duda de que el nuevo gobierno recibió un país en números ...


Nación desconectada

Mientras que tú pides la cena por Uber Eats, hay un montón de gen...


‘Pues si no te gusta, vete en taxi’

La CNDH establece que el derecho a la movilidad es un deber del E...


Todos somos personas

Oliver Jeffers escribe una carta a su hijo recién nacido. Quiere ...


Los niños y niñas no son el futuro, son el presente

Será en 2019 cuando la Convención sobre los Derechos del Niño cum...


La inestabilidad del planeta

El cambio climático ha demostrado, en los últimos años, todo su p...


Historias de injusticia

La escritora Dacia Maraini estuvo recluida por dos años en un cam...


Suspensión de derechos

Organismos internacionales lo confirman: Venezuela vive una crisi...


La genialidad del ballet

Regresa El cascanueces, el espectáculo de la Compañía Nacional 
d...


No todos los héroes llevan capa

Graciela no se asumía como defensora de los derechos humanos, per...


Necesitamos que más personas con discapacidad diseñen tecnol...

Tenemos drones, tenemos vehículos autónomos y tecnología que prác...


Un ritmo diferente

La vida de Ricardo y Víctor dio un giro luego de dos sucesos ines...


Capacidad es ser diferentes

Les presento a un hombre que todos los días sale a ganarse la vid...


Materia pendiente

El gobierno que recién concluyó no sólo dejó de lado las discapac...


Ganar a ciegas

Jessica es atleta de alto rendimiento, también canta, tiene un di...


Tecnología: más que una moda, debe ayudar

Tener acceso a las tecnologías es una manera 
de superar las desv...


Ilusionista profesional

El cine, la literatura y la televisión han provocado que cada vez...


Rodar y volar

Somos una familia y trabajamos para construir una ciudad más huma...


El costo de ser acosada sexualmente en el trabajo

El acoso u hostigamiento en el ámbito laboral contra las mujeres ...


El amor de la audiencia

Roger Waters ha tomado a México como uno de sus lugares obligados...


Danzas 
para la paz

Desmoronar ideas arraigadas sobre la violencia 
de género es posi...


No estás sola

El 35 % de las mujeres en el mundo ha sufrido algún tipo de viole...


Atadas por dinero

Pertenecen a distintos niveles socioeconómicos y educativos. Dent...


Vallarta en Azul

En una onda bien golosa, el chef Joel Ornelas prepara los platill...


Somos todo aquello

Desde la caída del Ángel de la Independencia hasta fotos inéditas...


Aliados

Para plantear caminos y transitar hacia mejores condiciones libre...


Búnker antistalkers

De acuerdo con un estudio del 2016 del Instituto Nacional de las ...


Abuso normalizado

La violencia psicológica que se ejerce cuando hay abuso sexual es...


#CuandoDicen
TodasJuntas

¿Qué hace una mujer que recorre el mundo con sus palabras? Porque...


Otra vez a brindar con extraños

Los hombres no tienen permitido mostrar sus emociones en público,...


Me llamo ____ y soy adicto a la tecnología

¿Sientes que el corazón se te detiene durante unos segundos si so...


El humo blanco también mata

Repasamos los riesgos de fumar con cigarro electrónico, para que ...


Dormir hasta la muerte

Mi doctor me recetó alprazolam para calmar mi ansiedad. La dosis ...


Puentes culturales

Son ya más de 10 ediciones del Festival Internacional de Escritor...


Con alma y corazón

Quizás no imaginemos a Bárbara en otro papel que no sea el de Ros...


Cinco personajes, una actriz

A Eréndira Ibarra el teatro le da la oportunidad de buscar camino...


¿Sigues ahí? Lo adictivo de lo virtual

¿No es una droga aquella que te provoca un bienestar momentáneo d...


A bailar y cantar

Consolidado ya como uno de los eventos más importantes de América...


El último cigarrillo

 Nariño fumó durante 50 años hasta que le dio un infarto. Hoy, al...


El padre de los dioses comunes

Stan Lee estuvo ahí antes que tú, que tus padres y quizás incluso...


Romper con el alcohol

En México, el alcohol mata a más personas que el narcotráfico: 24...


Hecho en casa

Ellas decidieron dar un giro a su vida. Comenzaron a buscar produ...


El crédito eterno

Natalia sacó su primer tarjeta con un tope de 2000 pesos, pasó la...


La maldita obsolescencia programada

Hoy en día la humanidad tiene que pensar en cómo alargar la vida ...


¿De verdad lo necesitas?

Aquí te dejamos nueve tips que te ayudarán a comprar de manera in...


No me puedo resistir a las compras

El fin de semana más capitalista ha llegado, y aunque no deberías...


Ropa sin caducidad

Este proyecto busca darle una alternativa a la gente para que com...


Caminatas feministas

Platicar de frente con Vivian Gornick (1935) es una experiencia e...


Vehículos autónomos: diseñando ciudades para el futuro

Suena disparatado, pero compartir un auto entre varios pasajeros ...


Reconstruir una nación

Un país como Venezuela, donde todos los días aparece un problema ...


Una apuesta por la arquitectura para sanar

El entorno puede influir drásticamente en el bienestar de una per...


El trazo perfecto

Su traza urbana podría funcionar hasta nuestros días como un mode...


Música, maestro

Morelia ahora le abre la puerta a la música, y es que este 9 de n...


Realidad Virtual: Una dimensión para soñar

Steven Spielberg no está tan equivocado en cómo plantea el futuro...


Tecnología a nuestro servicio 

La relación entre la tecnología y los seres humanos se está reinv...


Playlist: 10 canciones para #DíaDeMuertos

Desde el son regional, hasta el pop mexicano: un repaso por la ce...


Ser bruja está de moda

Ser bruja está de moda, aún cuando siglos atrás esto significaba ...


La historia
 de un hit sin igual

“Despacito”, la canción más gigante del reggaetón, fue un parteag...


Adictos a Remedios

Para cerrar el año, el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de Méxi...


Música sin límites

Con 20 años de trayectoria, el cantautor argentino Luciano Pereyr...


Los sonidos de México

La nueva aplicación digital que presentó la Fonoteca Nacional ayu...


Transformando la manera de contar historias

En una época donde ya casi nadie consume contenidos 
de la misma ...


Zabaleta descubre el lado pícaro de Mozart

La soprano participará en el espectáculo monumental Por siempre A...


Una herramienta social

El documental, ese género cinematográfico que se encarga de repre...


Compartiendo historias en diferentes latitudes

Desde su origen, el Reto DocsMX se ha encargado de impulsar la pr...


9 canciones para la fauna que nada nos ha hecho

Bomba Estéreo, Caifanes, Caloncho, El Tri y más en esta playlist ...


A la mierda el foro

¿Qué bien puede hacer al país cerrar espacios culturales? Esta se...


Al rescate de los murales

Lo que sería el recinto más lujoso y exclusivo de la Ciudad de Mé...


Un delirio de película

El cine actual es inestable, cae en la exageración y abusa de la ...


Detalles del arte

En plena era digital, los museos comienzan a trabajar para atraer...


Reinventarse o morir

Ahora trabajan sin animales y apuestan por el talento humano, sin...


Playlist: 9 canciones dedicadas a los árboles

¿Una playlist para los árboles? Solo en CAMBIO.


La Ciudad de México está lista para DocsMX

El 70 % de los documentales que participarán en esta edición del ...


Al fondo de McCartney

Philip Norman decidió dejar las diferencias atrás y pidió la auto...


Queremos más ciudades verdes

Hay muchas ciudades alrededor del mundo que están invirtiendo en ...


Playlist: 10 canciones para la reconstrucción

No, no pusimos "Cuando pase el temblor"...


La agenda del planeta 

Alán González no dudó ni un minuto en tomar la única cámara que g...


"El terremoto sacó lo mejor de nosotros": Mon Laferte

El martes 19 de septiembre de 2017, la cantante chilena tenía tre...


Mujeres ingobernables

Isabel Aerenlund, además de producir cine y teatro, también actúa...


Ellas en la programación: desmitificando nuestro género con ...

Como pasa con el código binario, el mundo establecido por los hom...


Una canción por la libertad sexual

En las primeras décadas del siglo XX, la música fue la protagonis...


Un circo desenchufado

Quince rolas que “amarraron chido” fueron suficientes para confor...


Subió la cerveza, también los conciertos

¿Cómo ha afectado la devaluación de nuestra moneda nuestros jóven...


Un gran monstruo

Inició como un festival pequeño lleno de aspiraciones; 17 años de...


Playlist: ¿y la distancia le ganó al amor?

10 canciones para no deprimirte por el hecho de que solo el 6% de...


Conectados para ayudar

Imagina que te preocupa mucho la situación del mundo, pero miras ...


Cuando todo sale mal

Irene Azuela regresa al teatro con La obra que sale mal, una come...


Música y sonidos en la era del sharing

Desde la época de los mecenas y las contrataciones de músicos por...


Te rastrean, quieras o no

El gran hermano es cosa del pasado, ahora es tu celular, con ayud...


Baila electrocumbia en el viejo continente

El mexicano Memo Pimiento tiene un objetivo: transmitir alegría y...


El estilo libre de Chéjov

El español Paul Viejo pasó más de cuatro años leyendo minuciosame...


El poder de la música

Para quienes padecen trastornos como Parkinson, Asperger o Touret...


Campeón sin límites

Hace 12 años, el argentino Juan María Nimo sufrió un accidente en...


No estamos solas

La Mala Rodríguez está por sacar un nuevo disco, y para ello comi...


Cuando dos mundos colapsan

Silvia Navarro y Osvaldo Benavides ya están sobre el escenario pa...


Aborto seguirá en la agenda política de Argentina para "rell...

Una buena parte del Senado y la Cámara de Diputados estarían de a...


El "atentado" a Nicolás Maduro en Caracas y las 3 maneras de...

Tres claves para entender el futuro de Venezuela después de la ex...


Esculturas de basura

La artista Angela Haseltine Pozzi quiere crear conciencia de todo...


¿Por qué usamos popotes en el Siglo XXI?

Hace tres años, un video en el que se ve a un equipo de investiga...


Somos marea, tormenta y torrente

Somos un océano que mueve la música; lo que guía y manda en las a...


Las app que me salvaron en Europa

¿Puede la tecnología ayudarte a organizar 
tus travesías en el vi...


Una nación tradicional

En un país como Bulgaria –ha sido repetidamente conquistado a lo ...


Vive la experiencia

Los hoteles y las empresas que ofrecen alojamientos en casas part...


Alegría sonora

En la era del streaming, las endorfinas pueden armonizar con los ...


Atracción musical

De madre afroamericana y padre mexicano, Miguel Jontel Pimentel y...


Playlist: los ritmos de la ciudad

10 canciones que van desde la queja, a la felicidad, a la introsp...


#Fotogalería El triunfo de Francia en México, en París, en R...

La historia francesa de 1998 casi se repite: una selección que pr...


Larga vida al vaquero

Inspiradas por la tradición de las abuelas que con hilo, aguja y ...


Playlist: voy a proteger mi casa

10 canciones que van dedicadas al lugar que habitamos y que está ...



Capital Media
Capital Coahuila
Capital Hidalgo
Capital Querétaro
Capital Michoacán
Capital Edo. de Méx.
Capital Oaxaca
Capital Puebla
Capital Quintana Roo
Capital Morelos
Capital Jalisco
Capital Veracruz
Capital México
Capital Mujer
Reporte Índigo
Estadio Deportes
The News
Efekto
Green TV
Radio Capital
PirataFM
Capital Máxima
Capital FM


CAMBIO

es una marca registrada de Capital Media

Dirección: Montes Urales No. 425 Col. Lomas de Chapultepec México, Distrito Federal, C.P. 11000 Teléfono: (55) 30 99 3000

NEWSLETTER

* Campos requeridos