Revista Cambio
Cultura · Economía · Política · Periodismo inspirado en ti Sábado 11 de Julio 2020

Nos despedimos de Che, la jirafa de Bioparc

Es conocida al ser uno de los animales más importantes por su capacidad de adoptar a crías rechazadas por sus madres y de la misma manera acompañando a otros ejemplares.
28 de Noviembre 2019
Che
Che

Hace poco se dio a conocer el fallecimiento de la famosa jirafa Che,  en el Bioparc de Valencia, es conocida al ser uno de los animales más importantes por su capacidad de adoptar a crías rechazadas por sus madres y de la misma manera acompañando a otros ejemplares.

 

Che
Che

 

 

Che nació en el antiguo Zoológico de Viveros en 1995, de una pareja de jirafas que se encontraban en un circo, al Bioparc llegó en el 2007, Considerada uno de los animales más queridos por sus cuidadores, la veterinaria Loles Carbonell, mencionó que Che ha sido “la jirafa” de numerosas generaciones de valencianos.

 

Además mencionó  que todavía recuerda el nacimiento de Che, el primero que presenció de una jirafa y, desde entonces, ha “mimado y cuidado”, ofreciéndole el “máximo de bienestar hasta el final”.

Todo el equipo del parque han sentido especialmente la pérdida de este animal por su excepcional carácter “amigable” que la convirtió en “una colaboradora muy especial” en la integración y conexión del grupo de jirafas de Bioparc que ha estado formado por nueve ejemplares.

 

Bioparc
Bioparc

 

Che se encargaba de adoptar a crías abandonadas por su madre, tomando el rol de “madre adoptiva”.  También se ocupaba de tranquilizar y acompañar a las jirafas que llegaban de otros parques o las que podía requerir tratamientos especiales. En 2011 tuvo a su primera cría a la vista del público, que recibió el nombre de África por votación popular de los valencianos y a día de hoy sigue viviendo en Bioparc. Dos años después, en 2013, parió a Kebo, un macho que fue trasladado a Portugal.

Su fallecimiento, esperado debido a su edad, se produjo de forma natural en la madrugada del sábado pasado en compañía de su grupo. Teniendo en cuenta que la esperanza de vida de una jirafa en su hábitat es de 10 a 15 años y en cautividad puede llegar a 27 años, Che, con 24, ya era una “anciana”.

Durante sus 12 años de vida en Bioparc ha disfrutado hasta el último día junto a su grupo de uno de los recintos más llamativos y admirados del parque, un espectacular espacio multiespecie donde convivía con cuatro especies distintas de antílopes, gacela Thomson, blesbok, impala y antílope acuático; aves singulares como ibis sagrado y jabirú y diferentes especies de anátidas.

Más sobre


Recientes