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La hidroxicloroquina no debe usarse contra el coronavirus: OMS

“Sólo debe usarse en estudios clínicos monitoreados por médicos” debido a sus “potenciales efectos secundarios”, OMS.
21 de Mayo 2020
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró este miércoles que la gente no debe usar hidroxicloroquina para evitar contagiarse de coronavirus. Durante una conferencia de prensa, el director ejecutivo del organismo para Emergencias Sanitarias, Mike Ryan, indicó que el medicamento antipalúdico, que es utilizado para la malaria, “sólo debe usarse en estudios clínicos monitoreados por médicos” debido a sus “potenciales efectos secundarios”.

Estas declaraciones tienen lugar dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, crítico de la gestión de la OMS ante la pandemia, asegurara que toma la droga una vez al día para evitar contraer COVID-19. “Muchas cosas buenas han salido de la hidroxicloroquina. Te sorprendería saber cuánta gente la está tomando”, manifestó el jefe de Estado.

Trump aseguró que toma el medicamento, pese a que días atrás, la Agencia de Medicamentos y Alimentación (FDA, por sus siglas en inglés), se manifestó en contra de su uso para COVID-19 “fuera del entorno hospitalario o de un ensayo clínico debido al riesgo de problemas de ritmo cardíaco”.

La hidroxicloroquina, un tratamiento que ha provocado cruces de opiniones entre especialistas y diversos países, no parece ser eficaz contra la COVID-19 en pacientes graves ni leves, según dos estudios publicados el pasado viernes. El primero de ellos, realizado por investigadores franceses, concluye que este derivado de la cloroquina, útil en el tratamiento de la malaria (paludismo), no reduce significativamente el riesgo de ingreso en reanimación o de muerte en pacientes hospitalizados con una neumonía provocada por la COVID-19.

Según el segundo, llevado a cabo por un equipo chino, la hidroxicloroquina no elimina el virus más rápido que los tratamientos estándar en pacientes hospitalizados con una forma “ligera” o “moderada” de la enfermedad. Además los efectos secundarios son más importantes, en algunos causando problemas en el corazón.

Así, Ryan aclaró en conferencia de prensa que la efectividad de la droga “aún no se ha probado” en el tratamiento de la COVID-19 ni tampoco en la prevención del contagio. “De hecho, se han generado alertas por sus potenciales efectos secundarios y muchos países han limitado su uso a estudios clínicos, supervisados por médicos en hospitales”, indicó. “En estos momentos estamos realizando junto a muchos países numerosas pruebas de drogas para el tratamiento de la COVID-19, entre estas la hidroxicloroquina y la cloroquina, y desde la OMS aconsejamos que el uso de estas drogas se reserve a estudios clínicos”, agregó.

La hidroxicloroquina se usa para tratar enfermedades autoinmunes, como el lupus y la artritis reumatoide, y cuenta con fervientes partidarios, así como con fuertes críticos.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, por su parte, señaló que ha recibido la carta en la que Trump exige cambios al organismo en 30 días, so pena de que Estados Unidos lo abandone, y aseguró que atenderá las peticiones, sin dar más detalles.

“Hemos recibido la carta y la atenderemos”, se limitó a señalar el director general de la OMS, en respuesta a la misiva anunciada el lunes por Trump, quien amenazó con cortar de manera permanente los fondos estadounidenses a la OMS, ahora suspendidos, y con que su país salga del organismo.

Sobre los problemas financieros que una posible salida de Estados Unidos podría suponer para la OMS, Tedros recordó que el presupuesto del organismo “no supera los 2.300 millones de dólares anuales, es relativamente pequeño y equivale al presupuesto anual de un hospital de tamaño medio en el mundo desarrollado”.

Añadió que la organización “está buscando nuevas fuentes de financiación y una ampliación de la base de donantes”, intentando además que el presupuesto dependa menos de donaciones voluntarias (que ahora suponen el 80 % del total de ingresos) y más de las contribuciones fijas de los Estados miembros.

Por su parte, Ryan aclaró que las aportaciones estadounidenses, según él de unos 100 o 200 millones al año (aunque Trump duplica esa cifra), se dirigen sobre todo a programas humanitarios y de urgencias sanitarias.

Consultado sobre el examen al que la OMS ha prometido someterse para revisar su gestión de la pandemia, de acuerdo con la resolución de la asamblea anual aprobada el martes, Tedros aseguró que esa revisión no sería algo nuevo pues “ya se hizo con el ébola, con el SARS y otros grandes brotes”.

“La OMS rinde cuentas y pide rendición de cuentas, cuando lo hagamos será de forma amplia y exhaustiva e implicará a todos los sectores para que podamos tener toda la información, aprender de ello y hacer que el futuro sea mejor”, aseguró.

El máximo responsable de la OMS subrayó que el martes se reportó una cifra récord de nuevos casos globales, más de 106.000, lo que preocupa a la organización, y detalló que dos tercios de esos nuevos contagios proceden de sólo cuatro países (aunque no los citó, según las estadísticas se trataría de EEUU, Brasil, Rusia y Arabia Saudita).

La jefa del Departamento de Enfermedades Emergentes de la OMS, María Van Kerkhove, añadió que más de 300.000 pacientes en todo el mundo participan en los ensayos de tratamientos que coordina la organización en todo el mundo bajo el programa Solidarity Trial.

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