Cultura

Caminatas feministas

Platicar de frente con Vivian Gornick (1935) es una experiencia emotiva, pues es una periodista emblemática y una de las voces más reconocibles del movimiento feminista estadounidense. Desde finales de los años sesenta, ha hecho un periodismo activista en primera persona en el que, dice, se usa a sí misma para hablar de una condición en el mundo

por Revista Cambio

10 de Noviembre 2018

Foto Revista Cambio

POR JAVIER PÉREZ

Apenas el año pasado se publicó en español Apegos feroces (Sexto Piso), las memorias de Vivian Gornick, que hablan sobre su relación con su madre originalmente publicadas en 1987. Es una pieza fabulosa de no ficción que a partir de las caminatas por las calles de Nueva York con su madre anciana, desde su presente de aquel entonces, recurre a algunos de sus recuerdos para dar cuenta del significado de ser mujer en dos generaciones distintas.

Desde la misma óptica personalísima, Gornick escribió La mujer singular y la ciudad (Sexto Piso), donde la reflexión gira alrededor de lo que implica ser una feminista moderna mientras vuelven a aparecer las calles de Nueva York.

Son muchos temas sobre los que quiero preguntarle, y el tiempo es reducido, escasísimo para platicar con ella. Elijo eso del significado de ser feminista hoy.

“Es el mismo que siempre –dice en su magnético tono de voz, pausado y explicativo–: el feminismo es la lucha por los derechos igualitarios para las mujeres en términos de política, cultura y sociedad. Es la misma lucha, parece que cambian los personajes entre una generación y otra, pero esencialmente de eso trata. Cuando yo era una joven feminista, hace 40 años, parecía mucho más simple. Había muchas voces en contra nuestra, pero pedíamos que se corrigieran las cosas con el fin de poder estar en igualdad de derechos en el mundo. Y había muchas predisposiciones culturales, como que un hombre era criado para ir a trabajar y la mujer para casarse y que eso era tener identidad.

“Y esa lucha viene desde la revolución francesa. El feminismo es una lucha que tiene 200 años y cada 50 tenemos un pequeño progreso. Me explico: hace 50 años luchamos simplemente con el objetivo de poder votar, y cada 50 años no hay un progreso suficiente, así que volvemos de nuevo y aquí estamos. Cuando era una mujer joven, ahora ya estoy vieja, me convertí en una feminista dura, radical, estaba en las barricadas. Y 40 años después, otra buena cantidad de mujeres jóvenes están enfurecidas y eso es porque nada ha cambiado lo suficiente. Lo que sucedió hace 40 años fue que la idea de los derechos de las mujeres volvió a surgir después de muchísimos años, así que parecía nueva.”

–¿Ya no lo es?

—Cuarenta años después no parece tan nueva, aunque en muchas partes del planeta sí lo es. Estoy aquí [en México] porque en esta parte del mundo repentinamente están despertando al poder de la lucha, y mis libros han sido traducidos y se venden bien, y estoy aquí porque el mundo de habla hispana repentinamente está muy preocupado por estos temas. No parece muy nuevo en otros lugares, pero es lo mismo una y otra vez porque cuando empiezas a pensarlos, estos temas de los derechos de las mujeres tocan las ansiedades, temores e inseguridades más profundos que todos tenemos. No hay nada más inseguro que muchas mujeres juntas. Así que ser una feminista hoy es simplemente colocarse junto a cualquier otra lucha en la que se busque la igualdad de los seres humanos. Es un negocio complicado, tal y como lo son las relaciones entre blancos y negros, judíos y gentiles, inmigrantes y lugareños, listos y estúpidos. Todo esto afecta la forma como nos llevamos unos y otros.

—¿Qué la motiva a seguir escribiendo, luchando?

—Mis propios sentimientos dolorosos. Mientras hieran, haré lo que hago.

—Usted abre su corazón en sus libros, tiene estos libros autobiográficos, ¿qué tan difícil es exponer eso?

—Cuando crees que estás usándote a ti misma para decir algo acerca del mundo, no es difícil. Y nunca he sentido que esté confesando algo. Siempre soy cuidadosa de usar mi propia vida con el fin de hablar honestamente de una condición en el mundo. Nunca he sentido que sean autocomplacientes ni confesionarios. Y mucha gente que escribe memorias exitosas siente más o menos lo mismo, que no está confesando algo. Simplemente te usas a ti mismo para discutir otra cosa.

—¿Cómo descubrió que esa era la manera que mejor le acomodaba a su escritura?

—Descubres por ti mismo mientras escribes qué forma te queda mejor. Cada escritor tiene una imaginación que necesita ser liberada; algunos hacen poesía, otros ficción y otros más lo que yo hago, que es una combinación entre la reflexión personal y las memorias. Cuando era joven, todos los escritores potenciales que conocía querían hacer la nueva gran novela americana, y nunca me había planteado otra cosa que ser una escritora de ficción. Pero nunca pude escribirla, y no sabía por qué. Luego empecé mi vida profesional como escritora, como periodista, al principio de los movimientos de liberación en Estados Unidos: los derechos civiles de los homosexuales, las mujeres y los negros. Esos tres movimientos fueron los de mi juventud. Yo trabajé para un bien conocido medio contracultural, el Village Voice, y ahí pude hacer un periodismo activista, un periodismo feminista. No hubo ningún momento mientras escribía en que no lo hiciera a partir del feminismo. En esa época muchos escribían un periodismo personal, así que en cada pieza que hacíamos nos usábamos a nosotros mismos. Pero yo era un personaje, veía todo a través de mí, de mi personaje. Con ese ojo hice cada historia particular, y descubrí muy pronto que es lo que hacía mejor y así las historias surgían. Por eso me convertí en una escritora de no ficción.

—En sus libros son muy importantes las caminatas…

–Nueva York es una gran ciudad para eso. Estos libros que he escrito cuentan mis propias aventuras en las calles. Siempre he estado abierta a tener una conversación con alguien y, si puedo, escribir una historia sobre ella. Es una vieja tradición de la que no muchas mujeres han formado parte; me veo a mí misma así, como una mujer de mediana edad, divorciada, feminista, que camina las calles de una gran ciudad y contribuye a la literatura del flaneur, de alguien que camina las calles con el fin de ver las aventuras de la ciudad. Nueva York es una gran ciudad para eso, porque en las grandes capitales del mundo, sobre todo en Occidente, la gente usa las calles con el propósito de expresarse, para ser expresiva.

—¿Alguna vez imaginó que sus libros estarían por todo el mundo?

—No, nunca

—¿Y cómo se siente?

—En shock; sorprendida, muy sorprendida, y contenta, muy agradecida. Es bueno haber vivido tanto tiempo.

COMENTARIOS


FACEBOOK

MÁS POPULARES


MÁS HISTORIAS


Amantes del teatro

Con una nueva sede y más de 40 puestas en escena, que abordan des...


#EsDiscriminación

Acéptalo, tienes un yo discriminatorio bien arraigado en el subco...


Luther King: el hombre que puso a soñar al mundo

Decir que fue uno de los mayores defensores de los derechos civil...


“No le deseo sentir a nadie un desprecio por su color de pie...

Uno de los miedos más presentes que puede tener una persona inmig...


Otros mundos simbólicos posibles para Palestina

Las y los jóvenes de Palestina se informan y comunican entre sí,...


Jazz: la banda sonora de la integración

Muchos músicos usan su talento y su arte como medios para expresa...


CLIMAX

Gaspar Noé nos presenta un viaje alucinante, incómodo, perturbado...


Tecnología para la paz

El área de oportunidad para utilizar la tecnología con el fin de ...


Memoria de mi infancia

Para escribir El nervio principal, Daniel Saldaña París recurrió ...


Un ritmo multi-cultural

Surgió en Jamaica, pero la música, como las personas, viaja por t...


El paraíso de las ratas

Para Luigi Amara era importante plasmar una historia que hablara ...


Un voto para los juguetes tradicionales

Olvídate de juegos electrónicos costosos y aparatos digitales. Es...


Realidad virtual al estilo Zaha Hadid

El Museo Universitario de Arte Contemporáneo presenta una origina...


Somos una amenaza

Existen más de 200 000 reservas naturales alrededor del mundo –ju...


El parque de la esquina

¿Cuándo fue la última vez que visitaste un parque? Con el paso de...


El arte también es cosa de juego

En este paraíso de los coleccionistas cada juguete y artículo exh...


Recorre el mundo, conoce sus parques

Si lo tuyo es la naturaleza, grandes paisajes, bosques y montañas...


Quiero ser surfista

De niño no medía el peligro: qué importaba jugar con el agua trat...


Mi parque ideal

Los parques de diversiones forman parte de los recuerdos más feli...


Un personaje a la medida

Joaquín Cosío explora en Belzebuth un terreno poco explorado y di...


Lo más esperado en la gran pantalla este 2019

No es sorpresa, 2019 será nodal para Marvel y su cine. Todo indic...


Lo mejor está por venir

El 2018 fue un año lleno de trabajo para Manolo Caro: dirigió la ...


De baño en baño

No es la primera vez que Por Piedad Teatro monta Los baños, del d...


Roma, más que una colonia

Una de las joyas de la Ciudad de México, sobrevive entre recuerdo...


Un futuro de científicas

Los papás y las mamás pueden ayudar a eliminar los estereotipos q...


Tecnología para una nueva era

Cada año hay un nuevo modelo de celular, o una pantalla con mejor...


Caminar más por la Ciudad

De algo estoy seguro, no soy una persona que tenga propósitos al ...


A salvar el planeta

Cuando te comas las doce uvas, recuerda guardar una para prometer...


Adiós lonjitas

Con el paso del tiempo, me di cuenta de que ya no puedo entrarle ...


Reencauzar el agua

Este 2019, el cuidado del agua debe ser una verdadera prioridad. ...


Feliz Año Nuevo… ¡sustentable!

Todo es abundancia en estas fiestas; se derrocha amor y felicidad...


Lo mejor del cine de 2018

Como marca la tradición, en CAMBIO hicimos el conteo anual de las...


Playlist: un recuento musical del 2018

10 canciones para recordar lo que fue el 2018 y las historias que...


Floshic: consumo responsable a la moda

Paula Montoya es la creadora de una aplicación que funge como red...


Las colectoras de residuos

Alejandra y Lizeth renunciaron a sus trabajos para fundar Ecolana...


Las bailarinas de paz

Desmoronar ideas arraigadas sobre la violencia 
de género es posi...


Los neta-
artistas

Bajo la consigna de que cualquiera puede ser artista, un grupo de...


Los poliamorosos

En la Argentina, hay dos organizaciones que impulsan el debate so...


Los ciclistas de sueños

Somos una familia y trabajamos para construir una ciudad más huma...


Los jardineros de la ciudad

Con el paso de los años, las zonas urbanizadas han fracturado el ...


Las guardianas del bosque

Cuando apenas tenía 25 años, Lucía llegó a Amanalco. Su pasión po...


Los captadores de agua

Si vives en la Ciudad de México, seguro te ha tocado al menos que...


Los rescatistas de arrecifes

¿De qué hablas con tus amigos en una tarde de calor y cervezas? T...


Las coleccionistas de mezclilla

Inspiradas por la tradición de las abuelas que con hilo, aguja y ...


Los rescatistas de colmenas

Con la idea de patrocinar una “vivienda” para abejas, hace cinco ...


Los agricultores mayas

¿Sabías que Tulum y su identidad podrían recuperarse gracias a la...


Los ingenieros del orden

Carlos Gershenson diseñó el sistema probado en el metro Balderas ...


Los aprendices del código

Como un modelo disruptivo que invierte en el talento y apuesta po...


Los robots ingeniosos

Con la intención de llevar la robótica al alcance de todos, José ...


"Yo no soy racista, pero...": 6 mitos sobre las personas mig...

Argumentos que se repiten, no porque sean ciertos, sino porque se...


“La cultura no es una cosa fifí”: Daniel Giménez Cacho

De concretarse el recorte de más de 500 millones de pesos al sect...


Pequeños viajeros

Los niños y las niñas son las personas más vulnerables a la hora ...


Un sueño de verano

Durante la universidad, era común ver a mis amigos pasar sus vaca...


Dulce tradición

En Tlaquepaque, una familia que se dedica únicamente a vender dul...


Sopa de migrantes

En toda América, de norte a sur, somos una sopa de migrantes; una...


Ser o no ser… del pueblo

Luego de que fueron desalojados del inmueble en la colonia Condes...


¿Qué culpa tengo yo?

La migración venezolana ya es “la peor de la historia latinoameri...


Los pollitos dicen 
pío, pío

En Estados Unidos, un país donde habitan 42 millones de personas ...


Un himno de justicia

La Unesco declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad al reggae...


Marea sin fin

Aunque los centroamericanos han migrado desde hace varias décadas...


Teatro privilegiado

De acuerdo con Maya Zapata, hoy en día las puestas en escena se d...


Pájaros de verano

Ciro Guerra nuevamente hace ruido con su más reciente película, y...


Esto le costaría a México la censura de una red social por u...

Aunque estas prácticas de censura parecen lejanas, en 2018 se cal...


¿Y los derechos humanos, señor presidente?

No cabe duda de que el nuevo gobierno recibió un país en números ...


Nación desconectada

Mientras que tú pides la cena por Uber Eats, hay un montón de gen...


‘Pues si no te gusta, vete en taxi’

La CNDH establece que el derecho a la movilidad es un deber del E...


Todos somos personas

Oliver Jeffers escribe una carta a su hijo recién nacido. Quiere ...


Los niños y niñas no son el futuro, son el presente

Será en 2019 cuando la Convención sobre los Derechos del Niño cum...


La inestabilidad del planeta

El cambio climático ha demostrado, en los últimos años, todo su p...


Historias de injusticia

La escritora Dacia Maraini estuvo recluida por dos años en un cam...


Acusada

Gonzalo Tobal dirige una cinta que genera el debate y despierta u...


Suspensión de derechos

Organismos internacionales lo confirman: Venezuela vive una crisi...


No te preocupes, no irá lejos 

Postrado en una silla de ruedas, con una tremenda frustración y u...


La genialidad del ballet

Regresa El cascanueces, el espectáculo de la Compañía Nacional 
d...


No todos los héroes llevan capa

Graciela no se asumía como defensora de los derechos humanos, per...


"Roma": la experiencia humana es una misma

El Centro de Cultura Digital proyectará "Roma" de Alfonso Cuarón ...


Necesitamos que más personas con discapacidad diseñen tecnol...

Tenemos drones, tenemos vehículos autónomos y tecnología que prác...


Un ritmo diferente

La vida de Ricardo y Víctor dio un giro luego de dos sucesos ines...


Capacidad es ser diferentes

Les presento a un hombre que todos los días sale a ganarse la vid...


Materia pendiente

El gobierno que recién concluyó no sólo dejó de lado las discapac...


Ganar a ciegas

Jessica es atleta de alto rendimiento, también canta, tiene un di...


Música social

Jesse Baez es un tipo alto y relajado, no se preocupa por sus det...


Tecnología: más que una moda, debe ayudar

Tener acceso a las tecnologías es una manera 
de superar las desv...


Ilusionista profesional

El cine, la literatura y la televisión han provocado que cada vez...


Central de murales

Desde agosto de 2017 que comenzó este proyecto, suman ya 56 mural...


Rodando hacia ti

Un guion que a primera vista pareciera irreverente e irrespetuoso...


El mal querer

Con tan sólo 25 años, Rosalía se metió en todas las conversacione...


Rodar y volar

Somos una familia y trabajamos para construir una ciudad más huma...


Carta a otra mujer que me ataca

“Entre nosotras podemos destrozarnos, pero jamás nos haremos daño...


El costo de ser acosada sexualmente en el trabajo

El acoso u hostigamiento en el ámbito laboral contra las mujeres ...


El amor de la audiencia

Roger Waters ha tomado a México como uno de sus lugares obligados...


Danzas 
para la paz

Desmoronar ideas arraigadas sobre la violencia 
de género es posi...


No estás sola

El 35 % de las mujeres en el mundo ha sufrido algún tipo de viole...


Atadas por dinero

Pertenecen a distintos niveles socioeconómicos y educativos. Dent...


Vallarta en Azul

En una onda bien golosa, el chef Joel Ornelas prepara los platill...


Somos todo aquello

Desde la caída del Ángel de la Independencia hasta fotos inéditas...


WiFi Ralph

Los directores Phil Johnston y Rich Moore lo vuelven a hacer: tra...


Aliados

Para plantear caminos y transitar hacia mejores condiciones libre...


Búnker antistalkers

De acuerdo con un estudio del 2016 del Instituto Nacional de las ...


Abuso normalizado

La violencia psicológica que se ejerce cuando hay abuso sexual es...


#CuandoDicen
TodasJuntas

¿Qué hace una mujer que recorre el mundo con sus palabras? Porque...


Otra vez a brindar con extraños

Los hombres no tienen permitido mostrar sus emociones en público,...


Me llamo ____ y soy adicto a la tecnología

¿Sientes que el corazón se te detiene durante unos segundos si so...


El humo blanco también mata

Repasamos los riesgos de fumar con cigarro electrónico, para que ...


Dormir hasta la muerte

Mi doctor me recetó alprazolam para calmar mi ansiedad. La dosis ...


Puentes culturales

Son ya más de 10 ediciones del Festival Internacional de Escritor...


Con alma y corazón

Quizás no imaginemos a Bárbara en otro papel que no sea el de Ros...


Cinco personajes, una actriz

A Eréndira Ibarra el teatro le da la oportunidad de buscar camino...


¿Sigues ahí? Lo adictivo de lo virtual

¿No es una droga aquella que te provoca un bienestar momentáneo d...


A bailar y cantar

Consolidado ya como uno de los eventos más importantes de América...


Narcos: México

Al tope de sus habilidades, Diego Luna interpreta con gran solven...


El último cigarrillo

 Nariño fumó durante 50 años hasta que le dio un infarto. Hoy, al...


El padre de los dioses comunes

Stan Lee estuvo ahí antes que tú, que tus padres y quizás incluso...


Romper con el alcohol

En México, el alcohol mata a más personas que el narcotráfico: 24...


Hecho en casa

Ellas decidieron dar un giro a su vida. Comenzaron a buscar produ...


El crédito eterno

Natalia sacó su primer tarjeta con un tope de 2000 pesos, pasó la...


La maldita obsolescencia programada

Hoy en día la humanidad tiene que pensar en cómo alargar la vida ...


Arriba del ring

Luego de su paso por el Festival Internacional de Morelia, llega ...


Una guitarra, un dragón y Led Zeppelin

Jimmy Page tenía el sonido de Led Zeppelin antes de que existiera...


¿De verdad lo necesitas?

Aquí te dejamos nueve tips que te ayudarán a comprar de manera in...


No me puedo resistir a las compras

El fin de semana más capitalista ha llegado, y aunque no deberías...


Ropa sin caducidad

Este proyecto busca darle una alternativa a la gente para que com...


First Man

Damien Chazelle filma una película, no sobre una misión espacial,...


Vehículos autónomos: diseñando ciudades para el futuro

Suena disparatado, pero compartir un auto entre varios pasajeros ...


Tres estampas de un ícono

 A 45 años de su muerte, el comediante Germán Valdés sigue siendo...


Reconstruir una nación

Un país como Venezuela, donde todos los días aparece un problema ...


Una apuesta por la arquitectura para sanar

El entorno puede influir drásticamente en el bienestar de una per...


El trazo perfecto

Su traza urbana podría funcionar hasta nuestros días como un mode...


Música, maestro

Morelia ahora le abre la puerta a la música, y es que este 9 de n...


Realidad Virtual: Una dimensión para soñar

Steven Spielberg no está tan equivocado en cómo plantea el futuro...


Tecnología a nuestro servicio 

La relación entre la tecnología y los seres humanos se está reinv...


Crímenes por resolver

Canal Once produce una original serie de suspenso, protagonizada ...


Bohemian Rhapsody

Bryan Singer dirige una biopic absolutamente convencional que nar...


Playlist: 10 canciones para #DíaDeMuertos

Desde el son regional, hasta el pop mexicano: un repaso por la ce...


Ser bruja está de moda

Ser bruja está de moda, aún cuando siglos atrás esto significaba ...


La historia
 de un hit sin igual

“Despacito”, la canción más gigante del reggaetón, fue un parteag...


PUNTOS DE VENTA



Capital Media
Capital Coahuila
Capital Hidalgo
Capital Querétaro
Capital Michoacán
Capital Edo. de Méx.
Capital Oaxaca
Capital Puebla
Capital Quintana Roo
Capital Morelos
Capital Jalisco
Capital Veracruz
Capital México
Capital Mujer
Reporte Índigo
Estadio Deportes
The News
Efekto
Green TV
Radio Capital
PirataFM
Capital Máxima
Capital FM


CAMBIO

es una marca registrada de Capital Media

Dirección: Montes Urales No. 425 Col. Lomas de Chapultepec México, Distrito Federal, C.P. 11000 Teléfono: (55) 30 99 3000

NEWSLETTER

* Campos requeridos