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En el abandono

El tiroteo en una escuela de Monterrey sacó a la luz el tema de la violencia y su impacto entre menores
23 de Enero 2017
Especial
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El último cálculo sobre armas pequeñas y ligeras que circulan en el país es de hace siete años, y en ese entonces se tenía un estimado de 3.5 millones de armas de bajo calibre. Hoy en día se desconoce la cifra, pero una de esas armas fue utilizada por un adolescente de 15 años con la cual disparó a sus compañeros de clase y a su maestra para luego suicidarse.

El hecho es aislado, coinciden los expertos, pero sí hay varios temas que se conjugan y es necesario hablar de ellos; el de las armas es solo uno.

Nashieli Ramírez, coordinadora de Ririki, Intervención Social, considera como problema central la falta de atención a la agenda de salud mental. “Es un tema abandonado en el país. Esta arena es psicosocial y cada vez nos impacta más”, afirma.

Además, el sector salud solo destinó este año en su presupuesto 2 % a cuestiones de salud mental.

La ex consejera de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal también sabe que hay una falta de protocolos y mecanismos que atiendan este nivel de violencia. La escuela no está obligada a observar todo, pero sí a canalizar y atender cuando un menor tenga algún conflicto.

Por su parte, Juan Martín Pérez, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México, añade como contexto los 10 años de guerra contra el crimen organizado sin que tenga resultados eficientes.

El Comite de Derechos Unidos de Naciones Unidas, en junio de 2015 y en marzo de 2011, le pidió al Estado mexicano que revise la estrategia porque tenía serios impactos en la vida de las niñas y los niños. “Nadie en este país le ha explicado qué pasa con los desaparecidos, con los homicidios”, dice Martín Pérez.

El director de la Redim también considera que desde hace mucho tiempo se ha perdido el tejido social. “Los niños, niñas y adolescentes literalmente están viviendo solos. No tienen espacios de escucha, de resolución de conflictos”.

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