Panorama

El costo de ser acosada sexualmente en el trabajo

El acoso u hostigamiento en el ámbito laboral contra las mujeres está muy normalizado y muchas veces se ignora por desconocimiento. Es un acto que les cuesta a las mujeres en su carrera laboral a lo largo de sus vidas

por Revista Cambio

29 de Noviembre 2018

Foto Revista Cambio

“Cuando les dije que había encontrado un trabajo en un despacho de abogados, mi cuñada en seguida me alertó ‘ten cuidado, el ambiente es muy pesado, hay mucho acoso, creen que tienen la ley de su lado’. Le dije que sería la asistente del director y que no aparentaba ser acosador, pero que tendría cuidado”. Eso me cuenta Massiel luego de más de 8 años del suceso, cuando todavía no existía el movimiento en Hollywood de #MeToo o campañas globales contra acoso sexual.

“Un día se me ocurrió llevar una falda de mezclilla, y el socio de mi jefe, de apellido Murcio, apareció por la empresa. No dejaba de mirarme las piernas, y yo corrí a la silla para ocultarlas rápidamente bajo el escritorio. De pronto me preguntó: ‘¿niña de las piernas, a ti te gusta ver gotitas?’ No entendía y me dijo, ‘ay, no te hagas, se ve que te gustan las grandes’”, recuerda a la perfección Massiel quien añade, hay algo peor en esa historia: la asistente del tal Murcio le dijo “pues tú que traes esa falda, le diste entrada”.

Ella, como el 30% de las mujeres que trabajan, fue víctima de violencia laboral, y no sólo eso, renunció un día después, no sin antes avisarle a su jefe directo sobre este delito. “No dijo nada, mas que ‘es mi socio, no puedo prescindir de él y en esta oficina hay cosas que se deben soportar si quieres ascender’”.

— ¿Sientes que eso afectó tu carrera laboral o tu vida personal?

— Sí, sí, me hizo insegura. No de inmediato, pero casi ya no uso faldas o vestidos.

El acoso sexual es una conducta no deseada de naturaleza sexual en el lugar de trabajo; provoca que la persona se sienta ofendida, humillada y/o intimidada, de acuerdo con la Organización Internacional de Trabajo (OIT).

Los principales agresores son los compañeros de trabajo (35.2 % de denuncias en México), y se cataloga como hostigamiento sexual cuando esta violencia es ejercida por un superior directo o indirecto (19.3 % de denuncias, según la Encuesta nacional sobre la dinámica de las relaciones en los hogares 2017 del Inegi).

¿Quién puede ser víctima de acoso sexual? Según la OIT, tanto hombres como mujeres, pero los estudios indican que son las mujeres jóvenes, solteras, divorciadas y económicamente dependiente las que pueden ser agredidas en su lugar de trabajo.

Esto se entiende al ver las cifras de la población mexicana que trabaja: el 61.9 % son hombres y 38.1%, mujeres; y los números en cuanto a cargos que tienen las trabajadoras: sólo 5 % de los puestos en los consejos directivos en México están ocupados por ellas, de acuerdo con el informe “Diversidad en la empresa y representación de minorías” publicado por EAE Business School.

“Me acosaron en un programa feminista”

Cristina* era directora en el departamento de producción de un programa de televisión de una hora que se transmitía en vivo de manera semanal en un canal de Venezuela. Sin embargo, tenía que tratar con el jefe de programación de la televisora, pero constantemente hacía comentarios sobre el físico de Cris, “que si le gustaba vernos caminar y mover las caderas”.

“Yo simplemente le ponía mi cara de ‘machete’, como dicen en Venezuela, y le bajaba dos rayitas conmigo, pero no con una compañera a quien sí se le encimaba, le llegaba por detrás y la abrazaba para hablarle”. A Cris también le hizo eso, pero en ese momento ella se quedó en shock. “Me susurró algo en el cuello, cerca del oído y sentí la incomodidad; lo que pasó fue que me paralicé. Dejé mis actividades y no pude continuar hasta que se fue porque estaba en shock”.

La situación continuó, y el jefe de Cristina hacía comentarios sobre su aspecto físico en frente de los demás técnicos, pero ella lo ignoraba y continuaba sus actividades.

Una de las consecuencias más grave a largo plazo es la disminución del interés de las mujeres de ejercer su derecho al trabajo. Considerando que es difícil que se reconozca como un derecho el trabajo por las condiciones desventajosas que existen, al agregarle la violencia y discriminación, lo hace más complicado, me explica la Maestra Hilda Rodríguez, economista por la Universidad Nacional Autónoma de México y demógrafa por El Colegio de México.

“Si las mujeres ingresan al mercado del trabajo, hay más posibilidades de que se dé un crecimiento, de que haya mejores condiciones económicas en general, hay más reconocimiento del trabajo que se está desperdiciando”, añade.

Finalmente, Cristina me dice que sí cree que ese episodio en su vida la afectó, por lo menos en su desempeño, porque el agresor era su jefe, y para ella, tener que convivir constantemente con él afectaba los flujos del trabajo, hasta que pudo encontrar otro programa en el que no tenía que convivir con él.

Costos y consecuencias

Las empleadas encuentran costos que solventar cuando son víctimas de este delito, como los días laborales perdidos en el proceso de denuncia y la atención psicológica, que no sólo afecta a las víctimas y a las empresas, también al gobierno, señala Hilda Rodríguez, también docente de la especialidad de Género en la Economía.

Entre las consecuencias que pueden costarles a ambos, según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), están el sufrir un estereotipo negativo, ausentismo, mal desempeño y disminución de la productividad.

Las pérdidas monetarias son parte de las consecuencias que el acoso y el hostigamiento sexual en el trabajo pueden tener. Un efecto social que advierte la CNDH es el despido o la renuncia en el trabajo, pero también ausentismo, mal desempeño y disminución de la productividad; problemas que le cuestan a las empresas y al trabajador.

“Este desaliento de trabajo se da a nivel individual y a nivel del desarrollo de países, tiene efectos muy amplios a nivel macroeconómico y macrosocial”, me refrenda Hilda.

En términos físicos, se puede dar estrés, fatiga, úlcera; en términos psíquicos, ansiedad, depresión y hasta suicidio, enfermedades físicas y mentales.

“Estas formas de psicotraumas pequeños generan niveles de cortisol en la sangre que pueden dañar ciertas configuraciones neurobiológicas, y que se dan cuando hay niveles de estrés elevados. Si una mujer crece en México y vive acoso en su familia, en la calle y en otros ambientes, incrementa esos niveles. […] Eventualmente podría tener un problema de control en sus impulsos a largo plazo”, me dice el especialista en psicoterapia cognitiva, Octavio Gascón.

Hay mujeres que se vuelven inestables en el trabajo y no son muy funcionales en él o en sus relaciones, asegura el también director de la clínica de depresión y ansiedad, Athva.

Acoso que da urticaria

A Karla le dio urticaria el día que su jefe, el entonces presidente municipal del municipio de Chapultepec en el Estado de México, le dio un beso en el cuello sin su consentimiento.

Karla trabajaba en el área de comunicación social del ayuntamiento de esa jurisdicción; su oficina estaba al lado del entonces edil, Carlos Serrano. Ella denuncia que él hacía comentarios sobre su aspecto físico que le incomodaban. “Después de los comentarios empezaron los acercamientos, me saludaba de beso o me abrazaba”, recuerda.

Todo empeoró cuando en la oficina le robaron mil pesos y ella empezó a preguntar por su dinero. “Él me dijo que dejara de hacer alboroto por eso y que él me los pagaba. Y la siguiente semana llegó con el dinero y me dijo ‘¿cuánto me van a costar tus abrazos?’ y me dio un beso en el cuello. Ahí fue cuando me lo quité y le dije que qué asco. Después de eso ya no se me insinuó así, e incluso me ignoró”.

Nunca dijo nada en la oficina porque dice que no se sentía segura en el ambiente, y que, además ¿con quién denuncias al presidente municipal? Considerando que cualquiera podía entrar y robarse mil pesos o acosar a una trabajadora sin consecuencias.

“Ese día llegué a mi casa a llorar; yo traía urticaria en el cuello, como si me hubieran pasado un cactus”.

Se estima que la violencia laboral ha aumentado 30 % en el último año; sin embargo, en muchos casos estas situaciones no se denuncian por miedo a represalias o falta de confianza en las autoridades, de acuerdo con la Procuraduría Federal del Trabajo (Profedet).

El miedo a denunciar es muy común y válido, pero recuerda que, al hacerlo, estarán enfrentando las consecuencias de sus propias acciones.

Algunas formas de acoso y hostigamiento sexual:

•Contacto físico innecesario y no deseado.
• Observaciones molestas y otras formas de acoso verbal.
•Insistencia en buscar sexualmente a una persona (bajo el disfraz de seducción o coqueteo).
• Miradas lascivas y gestos relacionados con la sexualidad.
• Petición de favores sexuales.
• Insultos, observaciones, bromas e insinuaciones de carácter sexual.
•Manoseos, jalones o pellizcos en forma sexual.
• Propagar rumores sexuales acerca de la víctima.

¿Cómo no acosar?

Si sufres acoso u hostigamiento en tu centro de trabajo, acude a Profedet. Es tu derecho a vivir una vida libre de violencia laboral. Llama al 01 800 911 78 77 o escribe un correo a orientacionprofedet@stps.gob.mx para recibir asesoría y orientación gratuita.

 

*Se omitió el nombre verdadero de la víctima por su seguridad.

COMENTARIOS


FACEBOOK

MÁS POPULARES


MÁS HISTORIAS


Amantes del teatro

Con una nueva sede y más de 40 puestas en escena, que abordan des...


#EsDiscriminación

Acéptalo, tienes un yo discriminatorio bien arraigado en el subco...


Luther King: el hombre que puso a soñar al mundo

Decir que fue uno de los mayores defensores de los derechos civil...


“No le deseo sentir a nadie un desprecio por su color de pie...

Uno de los miedos más presentes que puede tener una persona inmig...


Otros mundos simbólicos posibles para Palestina

Las y los jóvenes de Palestina se informan y comunican entre sí,...


Jazz: la banda sonora de la integración

Muchos músicos usan su talento y su arte como medios para expresa...


CLIMAX

Gaspar Noé nos presenta un viaje alucinante, incómodo, perturbado...


Tecnología para la paz

El área de oportunidad para utilizar la tecnología con el fin de ...


Memoria de mi infancia

Para escribir El nervio principal, Daniel Saldaña París recurrió ...


Un ritmo multi-cultural

Surgió en Jamaica, pero la música, como las personas, viaja por t...


El paraíso de las ratas

Para Luigi Amara era importante plasmar una historia que hablara ...


Un voto para los juguetes tradicionales

Olvídate de juegos electrónicos costosos y aparatos digitales. Es...


Realidad virtual al estilo Zaha Hadid

El Museo Universitario de Arte Contemporáneo presenta una origina...


Somos una amenaza

Existen más de 200 000 reservas naturales alrededor del mundo –ju...


El parque de la esquina

¿Cuándo fue la última vez que visitaste un parque? Con el paso de...


El arte también es cosa de juego

En este paraíso de los coleccionistas cada juguete y artículo exh...


Recorre el mundo, conoce sus parques

Si lo tuyo es la naturaleza, grandes paisajes, bosques y montañas...


Quiero ser surfista

De niño no medía el peligro: qué importaba jugar con el agua trat...


Mi parque ideal

Los parques de diversiones forman parte de los recuerdos más feli...


Un personaje a la medida

Joaquín Cosío explora en Belzebuth un terreno poco explorado y di...


Lo más esperado en la gran pantalla este 2019

No es sorpresa, 2019 será nodal para Marvel y su cine. Todo indic...


Lo mejor está por venir

El 2018 fue un año lleno de trabajo para Manolo Caro: dirigió la ...


De baño en baño

No es la primera vez que Por Piedad Teatro monta Los baños, del d...


Roma, más que una colonia

Una de las joyas de la Ciudad de México, sobrevive entre recuerdo...


Un futuro de científicas

Los papás y las mamás pueden ayudar a eliminar los estereotipos q...


Tecnología para una nueva era

Cada año hay un nuevo modelo de celular, o una pantalla con mejor...


Caminar más por la Ciudad

De algo estoy seguro, no soy una persona que tenga propósitos al ...


A salvar el planeta

Cuando te comas las doce uvas, recuerda guardar una para prometer...


Adiós lonjitas

Con el paso del tiempo, me di cuenta de que ya no puedo entrarle ...


Reencauzar el agua

Este 2019, el cuidado del agua debe ser una verdadera prioridad. ...


Feliz Año Nuevo… ¡sustentable!

Todo es abundancia en estas fiestas; se derrocha amor y felicidad...


Lo mejor del cine de 2018

Como marca la tradición, en CAMBIO hicimos el conteo anual de las...


Playlist: un recuento musical del 2018

10 canciones para recordar lo que fue el 2018 y las historias que...


Floshic: consumo responsable a la moda

Paula Montoya es la creadora de una aplicación que funge como red...


Las colectoras de residuos

Alejandra y Lizeth renunciaron a sus trabajos para fundar Ecolana...


Las bailarinas de paz

Desmoronar ideas arraigadas sobre la violencia 
de género es posi...


Los neta-
artistas

Bajo la consigna de que cualquiera puede ser artista, un grupo de...


Los poliamorosos

En la Argentina, hay dos organizaciones que impulsan el debate so...


Los ciclistas de sueños

Somos una familia y trabajamos para construir una ciudad más huma...


Los jardineros de la ciudad

Con el paso de los años, las zonas urbanizadas han fracturado el ...


Las guardianas del bosque

Cuando apenas tenía 25 años, Lucía llegó a Amanalco. Su pasión po...


Los captadores de agua

Si vives en la Ciudad de México, seguro te ha tocado al menos que...


Los rescatistas de arrecifes

¿De qué hablas con tus amigos en una tarde de calor y cervezas? T...


Las coleccionistas de mezclilla

Inspiradas por la tradición de las abuelas que con hilo, aguja y ...


Los rescatistas de colmenas

Con la idea de patrocinar una “vivienda” para abejas, hace cinco ...


Los agricultores mayas

¿Sabías que Tulum y su identidad podrían recuperarse gracias a la...


Los ingenieros del orden

Carlos Gershenson diseñó el sistema probado en el metro Balderas ...


Los aprendices del código

Como un modelo disruptivo que invierte en el talento y apuesta po...


Los robots ingeniosos

Con la intención de llevar la robótica al alcance de todos, José ...


"Yo no soy racista, pero...": 6 mitos sobre las personas mig...

Argumentos que se repiten, no porque sean ciertos, sino porque se...


“La cultura no es una cosa fifí”: Daniel Giménez Cacho

De concretarse el recorte de más de 500 millones de pesos al sect...


Pequeños viajeros

Los niños y las niñas son las personas más vulnerables a la hora ...


Un sueño de verano

Durante la universidad, era común ver a mis amigos pasar sus vaca...


Dulce tradición

En Tlaquepaque, una familia que se dedica únicamente a vender dul...


Sopa de migrantes

En toda América, de norte a sur, somos una sopa de migrantes; una...


Ser o no ser… del pueblo

Luego de que fueron desalojados del inmueble en la colonia Condes...


¿Qué culpa tengo yo?

La migración venezolana ya es “la peor de la historia latinoameri...


Los pollitos dicen 
pío, pío

En Estados Unidos, un país donde habitan 42 millones de personas ...


Un himno de justicia

La Unesco declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad al reggae...


Marea sin fin

Aunque los centroamericanos han migrado desde hace varias décadas...


Teatro privilegiado

De acuerdo con Maya Zapata, hoy en día las puestas en escena se d...


Pájaros de verano

Ciro Guerra nuevamente hace ruido con su más reciente película, y...


Esto le costaría a México la censura de una red social por u...

Aunque estas prácticas de censura parecen lejanas, en 2018 se cal...


¿Y los derechos humanos, señor presidente?

No cabe duda de que el nuevo gobierno recibió un país en números ...


Nación desconectada

Mientras que tú pides la cena por Uber Eats, hay un montón de gen...


‘Pues si no te gusta, vete en taxi’

La CNDH establece que el derecho a la movilidad es un deber del E...


Todos somos personas

Oliver Jeffers escribe una carta a su hijo recién nacido. Quiere ...


Los niños y niñas no son el futuro, son el presente

Será en 2019 cuando la Convención sobre los Derechos del Niño cum...


La inestabilidad del planeta

El cambio climático ha demostrado, en los últimos años, todo su p...


Historias de injusticia

La escritora Dacia Maraini estuvo recluida por dos años en un cam...


Acusada

Gonzalo Tobal dirige una cinta que genera el debate y despierta u...


Suspensión de derechos

Organismos internacionales lo confirman: Venezuela vive una crisi...


No te preocupes, no irá lejos 

Postrado en una silla de ruedas, con una tremenda frustración y u...


La genialidad del ballet

Regresa El cascanueces, el espectáculo de la Compañía Nacional 
d...


No todos los héroes llevan capa

Graciela no se asumía como defensora de los derechos humanos, per...


"Roma": la experiencia humana es una misma

El Centro de Cultura Digital proyectará "Roma" de Alfonso Cuarón ...


Necesitamos que más personas con discapacidad diseñen tecnol...

Tenemos drones, tenemos vehículos autónomos y tecnología que prác...


Un ritmo diferente

La vida de Ricardo y Víctor dio un giro luego de dos sucesos ines...


Capacidad es ser diferentes

Les presento a un hombre que todos los días sale a ganarse la vid...


Materia pendiente

El gobierno que recién concluyó no sólo dejó de lado las discapac...


Ganar a ciegas

Jessica es atleta de alto rendimiento, también canta, tiene un di...


Música social

Jesse Baez es un tipo alto y relajado, no se preocupa por sus det...


Tecnología: más que una moda, debe ayudar

Tener acceso a las tecnologías es una manera 
de superar las desv...


Ilusionista profesional

El cine, la literatura y la televisión han provocado que cada vez...


Central de murales

Desde agosto de 2017 que comenzó este proyecto, suman ya 56 mural...


Rodando hacia ti

Un guion que a primera vista pareciera irreverente e irrespetuoso...


El mal querer

Con tan sólo 25 años, Rosalía se metió en todas las conversacione...


Rodar y volar

Somos una familia y trabajamos para construir una ciudad más huma...


Carta a otra mujer que me ataca

“Entre nosotras podemos destrozarnos, pero jamás nos haremos daño...


El amor de la audiencia

Roger Waters ha tomado a México como uno de sus lugares obligados...


Danzas 
para la paz

Desmoronar ideas arraigadas sobre la violencia 
de género es posi...


No estás sola

El 35 % de las mujeres en el mundo ha sufrido algún tipo de viole...


Atadas por dinero

Pertenecen a distintos niveles socioeconómicos y educativos. Dent...


Vallarta en Azul

En una onda bien golosa, el chef Joel Ornelas prepara los platill...


Somos todo aquello

Desde la caída del Ángel de la Independencia hasta fotos inéditas...


WiFi Ralph

Los directores Phil Johnston y Rich Moore lo vuelven a hacer: tra...


Aliados

Para plantear caminos y transitar hacia mejores condiciones libre...


Búnker antistalkers

De acuerdo con un estudio del 2016 del Instituto Nacional de las ...


Abuso normalizado

La violencia psicológica que se ejerce cuando hay abuso sexual es...


#CuandoDicen
TodasJuntas

¿Qué hace una mujer que recorre el mundo con sus palabras? Porque...


Otra vez a brindar con extraños

Los hombres no tienen permitido mostrar sus emociones en público,...


Me llamo ____ y soy adicto a la tecnología

¿Sientes que el corazón se te detiene durante unos segundos si so...


El humo blanco también mata

Repasamos los riesgos de fumar con cigarro electrónico, para que ...


Dormir hasta la muerte

Mi doctor me recetó alprazolam para calmar mi ansiedad. La dosis ...


Puentes culturales

Son ya más de 10 ediciones del Festival Internacional de Escritor...


Con alma y corazón

Quizás no imaginemos a Bárbara en otro papel que no sea el de Ros...


Cinco personajes, una actriz

A Eréndira Ibarra el teatro le da la oportunidad de buscar camino...


¿Sigues ahí? Lo adictivo de lo virtual

¿No es una droga aquella que te provoca un bienestar momentáneo d...


A bailar y cantar

Consolidado ya como uno de los eventos más importantes de América...


Narcos: México

Al tope de sus habilidades, Diego Luna interpreta con gran solven...


El último cigarrillo

 Nariño fumó durante 50 años hasta que le dio un infarto. Hoy, al...


El padre de los dioses comunes

Stan Lee estuvo ahí antes que tú, que tus padres y quizás incluso...


Romper con el alcohol

En México, el alcohol mata a más personas que el narcotráfico: 24...


Hecho en casa

Ellas decidieron dar un giro a su vida. Comenzaron a buscar produ...


El crédito eterno

Natalia sacó su primer tarjeta con un tope de 2000 pesos, pasó la...


La maldita obsolescencia programada

Hoy en día la humanidad tiene que pensar en cómo alargar la vida ...


Arriba del ring

Luego de su paso por el Festival Internacional de Morelia, llega ...


Una guitarra, un dragón y Led Zeppelin

Jimmy Page tenía el sonido de Led Zeppelin antes de que existiera...


¿De verdad lo necesitas?

Aquí te dejamos nueve tips que te ayudarán a comprar de manera in...


No me puedo resistir a las compras

El fin de semana más capitalista ha llegado, y aunque no deberías...


Ropa sin caducidad

Este proyecto busca darle una alternativa a la gente para que com...


First Man

Damien Chazelle filma una película, no sobre una misión espacial,...


Caminatas feministas

Platicar de frente con Vivian Gornick (1935) es una experiencia e...


Vehículos autónomos: diseñando ciudades para el futuro

Suena disparatado, pero compartir un auto entre varios pasajeros ...


Tres estampas de un ícono

 A 45 años de su muerte, el comediante Germán Valdés sigue siendo...


Reconstruir una nación

Un país como Venezuela, donde todos los días aparece un problema ...


Una apuesta por la arquitectura para sanar

El entorno puede influir drásticamente en el bienestar de una per...


El trazo perfecto

Su traza urbana podría funcionar hasta nuestros días como un mode...


Música, maestro

Morelia ahora le abre la puerta a la música, y es que este 9 de n...


Realidad Virtual: Una dimensión para soñar

Steven Spielberg no está tan equivocado en cómo plantea el futuro...


Tecnología a nuestro servicio 

La relación entre la tecnología y los seres humanos se está reinv...


Crímenes por resolver

Canal Once produce una original serie de suspenso, protagonizada ...


Bohemian Rhapsody

Bryan Singer dirige una biopic absolutamente convencional que nar...


Playlist: 10 canciones para #DíaDeMuertos

Desde el son regional, hasta el pop mexicano: un repaso por la ce...


Ser bruja está de moda

Ser bruja está de moda, aún cuando siglos atrás esto significaba ...


La historia
 de un hit sin igual

“Despacito”, la canción más gigante del reggaetón, fue un parteag...


PUNTOS DE VENTA



Capital Media
Capital Coahuila
Capital Hidalgo
Capital Querétaro
Capital Michoacán
Capital Edo. de Méx.
Capital Oaxaca
Capital Puebla
Capital Quintana Roo
Capital Morelos
Capital Jalisco
Capital Veracruz
Capital México
Capital Mujer
Reporte Índigo
Estadio Deportes
The News
Efekto
Green TV
Radio Capital
PirataFM
Capital Máxima
Capital FM


CAMBIO

es una marca registrada de Capital Media

Dirección: Montes Urales No. 425 Col. Lomas de Chapultepec México, Distrito Federal, C.P. 11000 Teléfono: (55) 30 99 3000

NEWSLETTER

* Campos requeridos