Revista Cambio
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Más allá 
del disfrute

25 de Marzo 2018
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En domingo, ¿a dónde iremos a comer?, ¿a dónde iremos al cine?, ¿a dónde saldremos? ¡A la “plaza” que acaban de inaugurar, por supuesto! La salida a los grandes centros comerciales se volvió costumbre semanal de cada vez más familias mexicanas: el paseo del mall.

En la CDMX, a diferencia de privilegiar la atracción para espacios públicos flexibles y accesibles a todas las personas, la pandemia consumista no deja de crecer. Bancas, lagos, fuentes, árboles o plantas sintéticas: estos complejos comerciales hasta cuentan con reproducciones del diseño característico de lo que solemos encontrar en un espacio público “natural”. Con ello, se autodenominan “plazas”. Dichas nuevas plazas públicas piratas (o no públicas) florecen en nuestras calles, espacio público por excelencia.

Contrario a la lógica de accesibilidad universal y de flexibilidad de los espacios públicos exitosos, estos lugares excluyen a una gran parte de la población por cuestiones de marginación social, geográfica o económica. Llegan a volverse escenarios de discriminación, como en casos recientemente mediatizados.

Además del esparcimiento, los espacios públicos y las áreas verdes dotan a las urbes de beneficios básicos para la construcción social y democrática, ello desde las primicias de la democracia en la Grecia Antigua con las juntas y diálogos en el Ágora. Un espacio público accesible, activo, flexible y apropiado no solamente funge como herramienta de prevención de las violencias gracias al fortalecimiento comunitario, sino también como catalizador del desarrollo local.

A pesar de las reticencias críticas y pesimistas, hace pocos años la estrategia exitosa de peatonalización del Centro Histórico de la CDMX pacificó la zona y promovió una atracción exponencial económica y turística. En este sentido, el espacio público se convirtió en la expresión de un derecho humano de vanguardia.

Durante la cumbre Hábitat 3 en Quito, en octubre de 2016, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y los países integrantes refrendaron, tras la suscripción de la Nueva Agenda Urbana para los próximos 20 años, la necesaria prioridad del espacio público y de las áreas verdes para los ecosistemas urbanos. Al respecto, la Constitución de la Ciudad de México (CDMX) recoge dichos compromisos globales y los reconoce a través del Derecho a la Ciudad y el Derecho al Espacio Público en varios apartados. Gracias a ello, confiere a las autoridades locales competentes la responsabilidad de garantizar su accesibilidad universal, así como los fundamentos necesarios a fin de que la población capitalina los disfrute plenamente.

La ONU recomienda que las ciudades dispongan al menos de entre 10 y 15 m2 de áreas verdes por habitante, repartidas equitativamente. Si bien la CDMX parece respetar el rango al contar con un promedio de un poco más del 12.7 m2 por habitante, su repartición refleja una enorme disparidad. Cuando en la delegación Miguel Hidalgo gozan de más del 35.2 m2 de áreas verdes por habitante, la población de la Gustavo A. Madero solamente tiene acceso a 5 m2 por habitante, o incluso a 3.1 m2 por habitante en el caso del oriente de la Ciudad. De hecho, la mitad de las demarcaciones territoriales de la capital no respetan la recomendación internacional en materia de salud pública y de bienestar social, y presentan dimensiones inferiores a 9 m2 por habitante.

La estrategia de urbanización se vería mejorada al impulsar e implementar una visión transversal de construcción participativa y recuperación de espacios públicos y áreas verdes, siempre priorizando su activación y mantenimiento a largo plazo; podría detonar una estrategia redistributiva mediante la infraestructura urbana.

La inversión pública tiene la capacidad de orientarse hacia más justicia social, inclusión y equidad, privilegiando su ubicación en los territorios más marginados; transitar del asistencialismo a una política social transversal de dignificación de la población. Disfrutar de la ciudad: garantizar el Derecho a la Ciudad.

*Fundador de Espacio Progresista, A. C. Asesor en estrategias de políticas públicas, incidencia social y cooperación internacional.

@aurel_gt

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